miércoles, diciembre 29, 2010

Decadencia del periodismo... en muchos sentidos

La verdad es que no quería escribir algo como esto, pero es que es insostenible.

Nuestro periodismo está cada vez más jodido y no hay poder humano que haga que las empresas muestren siquiera un signo de mejora.

¿Qué nos queda como periodistas?, trabajar, pero lamentablemente la sociedad es la que termina recibiendo toda esta basura.

Estos últimos días del año son el mejor (o peor) ejemplo de la miseria profesional del periodismo mexicano.

Lo que no es un boletín reproducido y hasta firmado por el reportero de la fuente, es la historia estúpida, ramplona, mísera que se relaciona con las festividades de un sector de la población y que en automáico discrimina a quienes no profesamos el cristianismo o ninguna otra fe.

Las notas de estos días... una vez más (ya es oficial cada 28 de cada mes) la masiva visita de feligreses para festejar a San Judas Tadeo, las notas de las vacaciones de Barak Obama en Hawaii (como si eso fuera importante para nosotros), las "crónicas" de las vacaciones en las playas o las de las pistas de hielo del Gobierno del DF; los recalentados, las notas de los santacloses y reyes magos en la Alameda.

¿No hay más historias?, ¿no hay otra cosa que informar?

Y para colmo, todavía falta la nota del recalentado del 1 de enero, de los "rituales exprofeso", de la rosca de reyes, con todo y récord Guiness en el Zócalo y las notas de cada año del retorno de vacacionistas que antes de llegar a casa, llegan al Monte de Piedad a empeñar los regalos de Navidad.

Qué periodismo tan deprimente nos toca hacer.

jueves, diciembre 16, 2010

La prensa mata y luego culpa al gobierno

El mismo 10 de diciembre lo escribí en Twitter, los medios en México estaban dando por hecho la muerte de uno de los líderes del grupo criminal que asegura controlar Michoacán, luego de horas y horas de enfrentamientos en las inmediaciones de Apatzingán.

Hoy los medios reculan y le echan la bronca a las fuentes oficiales. Ahora quieren responsabilizar al vocero de la PGR de la información de que no está confirmada la muerte del tal Nazario.

Y hoy Ciro Gómez Leyva en su columna de Milenio hasta acusa al Estado mexicano de contribuir a "generar un ídolo".

Ese día lo dije, el vocero de Seguridad, Alejandro Poiré dijo "hay elementos que nos permiten...." pero ¡nunca confirmó la muerte del líder de La Familia!

Otrop ejemplo de la falta de oficio y del sensacionalismo ramplón de los medios mexicanos.

Luego se quejan

jueves, noviembre 25, 2010

Violencia de género y los medios... Ni una más

Como cada año veremos noticias, entrevistas, reportajes, crónicas, historias de vida, números y datos duros sobre la situación de la terrible violencia de género que vive nuestro país.

Veremos y escucharemos los "sesudos" comentarios de periodistas y analistas que lamentarán que en México mueran miles de mujeres consecuencia de la violencia domética y escucharemos también la forma en cómo se cometen errores al sobredimensionar o minimizar lo que no conocemos ni reporteamos debidamente.

Escucharemos y leeremos las frases de "el Día de la No Violencia hacia las mujeres debería de ser todos los días", "Exijamos al gobierno que se ponga a actúar en vez de dar discursos".

Ojalá leamos y escuchemos a quienes leen noticias en radio y TV esa tan urgente y necesaria autocrítica que reconozca que no tienen la menor idea de lo que es la violencia de género, que reconozcan que en sus espacios noticiosos y sus páginas reproducen actos violentos tan sólo en el uso del lenguaje y las decisiones editoriales que toman.

Que critiquen que son sus propias empresas las que reproducen estigmas y convenciones sociales que minimizan a las mujeres en sus telenovelas, en sus programas de cuasi humor machista y misógino, en vestir con minifalda a las presentadoras del clima o anunciar sin pudor en estos tiempos navideños los lindos juguetes para "niños y niñas" y tanta publicidad feminizada.

Ojalá se dejen de falsos discursos y acepten que somos los medios y sus comunicadores y comunicadoras quienes hemos contribuido negativamente en facilitar la violencia en todas sus expresiones en la forma en cómo generamos noticias y cualquier otro mensaje.

¿A poco no andan haciendo noticia con el calendario de las sobrecargos de Mexicana?

lunes, noviembre 08, 2010

La hipocresía de la SIP

En Mérida, Yucatán, México se realiza la reunión de la Sociedad Interamericana de Prensa, donde el mensaje ha sido uno solo: Exigir el fin de las agresiones a medios y los asesinatos de periodistas en el hemisferio, con especial atención, claro, a los casos de México y de Honduras, donde la muerte de colegas ha superado la decena en cada Nación.

Los integrantes de la SIP nuevamente lanzaron su grito por la defensa de la libertad de expresión y el fin a la censura, venga de donde venga.

Me sumo, me sumaré siempre a la lucha por la libertad de expresión, pero también me obligo a recordar algo. La SIP es el club de los dueños de los medios del continente, los potentados empresarios que ante todo les interesa defender sus intereses comerciales más que su compromiso con la sociedad que debe ser informada.

A este club de ricos que NO son periodistas (acaso una ínfima minoría), no les interesa la integridad de periodistas que integran sus redacciones, pero que sí les hacen generar dinero.

Señores y señoras de la SIP... ¿cuánto pagan a sus periodistas?, ¿cuántos de ustedes ofrecen seguros de vida, de gastos médicos o por incapacidad por accidente de trabajo?, ¿cuántos de ustedes ofrecen al menos empleos seguros y no por contratos de honorarios?

Señores y señoras de la SIP... ¿cuánto invierten en entrenamiento para sus periodistas?, ¿cuándo nos han dejado de ver como simples mercancías?, ¿cuándo han respetado la cláusula de conciencia de un periodista?, ¿cuántas veces han cedido a la censura del poder o por intereses comerciales por encima de la responsabilidad social de informar o al menos por respeto al trabajo realizado por quienes salimos diariamente a la calle a reportear?

Señores y señoras de la SIP... Su discurso apesta a hipocresía

lunes, octubre 11, 2010

Libertad de Expresión, discriminación... y Evo Morales

¿Libertad de expresión supone libertad de discriminación?

La semana pasada el periodismo internacional fue testigo de un hecho sin precedentes. Diarios bolivianos aparecieron con portadas en blanco con una acusación al gobierno del presidente Evo Morales de pretender violentar la libertad de expresión.

La protesta fue por la aprobación de una ley que castiga a los medios de comunicación que promuevan actos de discriminación y el racismo. Eso es lo que los dueños y editores de medios bolivianos ven como un atanque a la libertad de prensa.

Nada más lejano de la realidad. Alguien (quizá yo) podría decir que la respuesta de los medios bolivianos no es otra más que un ejemplo de usar los medios como arma política y que hasta dejan ver su peligroso avance en contra de las libertades que pretenden defender.

Discriminar supone violentar los derechos fundamentales de cualquier persona. Discriminar es un ataque a las garantías individuales y es el racismo, tan sólo una de las muchas formas de discriminación.

En México, la Constitución en su Art. 1o. prohibe la discriminación y el antisemitismo. Hay una Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación que entre otras cosas dio vida al Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED); un consejo que es incapaz de sancionar y por tanto no sirve de gran cosa porque carece del respaldo incluso del propio Estado Mexicano, amén de que carece incluso de ganas de pronunciarse ante flagrantes violaciones a su Ley y a la propia Constitución.

Sólo hay que ver la forma en cómo con singular alegría la jerarquía católica y los gobernadores panistas discriminan y ofenden a las minorías, por su orientación sexual o por decidir interrumpir un embarazo y no hay legislación que les imponga una sanción.

Los medios de comunicación no están excentos de vivir ese "privilegio". Un payaso que ofende permanentemente a las personas a través de la televisión; programas de "humor" que humillan a personas homosexuales, con discapacidad, madres solteras, a personas con tatuajes, que viven VIH, a quienes les gusta el heavy metal o la música de banda.

¿Y las y los periodistas?

Sin miramientos la prensa escrita, la radio, la TV, Internet, hacen juicios sumarios y sentencian en sus planas, micrófonos y pantallas a personas que Constitucionalmente gozan del beneficio de la presunción de inocencia.

Los medios ponen en portada a vícimas del delito, a menores de edad y hacen de la vida privada de muchas personas un asunto público sin recato alguno.

Mucho del periodismo mexicano y Latinoamericano no verifica información y publica rumores; y aunque sea evidente que ha cometido un error, su soberbia es tan grande que es incapaz de ofrecer una disculpa.

En muchos casos y sobre todo en deportes y espectáculos, no hay rigor investigativo, no se da derecho de réplica, no hay profesionalización de reporteros y reporteras; terribles errores hasta de redacción y ortografía en impresos o de pronunciación en electrónicos.

Ningún medio es transparente con respecto a sus fuentes de ingresos ni reconocen conflictos de interés entre lo editorial y lo comercial. El que manda es el cliente, no el editor.

Y con este cinismo, casi siempre salimos a exigir respeto a la libertad de expresión, el más sagrado de los derechos del periodista, aunque no respetemos el resto de principios éticos y deontológicos como el respeto a la vida privada, a menores de edad, la presunción de inocencia, la independencia editorial, la cláusula de conciencia, el rigor investigativo y la precisión y ya ni siquiera la objetividad periodística.

Adicional. La Libertad de Expresión NO es ni debe ser una "Patente de Corzo" para ampararme en ella y denostar, menospreciar, humillar, agredir y/o discriminar a nadie. La libertad de expresión no es ponerle apodos a nadie, no es señalar culpables sin pruebas, no es menospreciar a un grupo social por sus gustos, preferencias o aficiones y de eso está plagada la prensa mexicana y de muchos países, incluído Bolivia, donde la discriminación hacia las poblaciones indígenas ha sido histórica, pero más mediática que nunca desde que un indígena ocupa la presidencia de esa Nación.

El origen étnico de Evo Morales no es la base para criticar su desempeño como servidor público. Si es mal presidente, no lo es por ser indígena, sino por otras razones.

Los medios bolivianos han pecado de soberbios... pero en nuestros países ¿qué tal?

jueves, octubre 07, 2010

La indolencia ciudadana que lastima tanto como las balas

Hoy con emociones encontradas leí esta nota de la Agencia EFE de España:

Moscú, 7 oct (EFE).- Los moscovitas rinden hoy tributo a la periodista rusa Anna Politkóvskaya en el cuarto aniversario de su asesinato con ofrendas florales y un mitin, para denunciar la falta de avances en la investigación del caso.

En el portal del domicilio en Moscú, donde fue asesinada la periodista del bisemanario “Nóvaya Gazeta”, muchos ciudadanos depositaron ramos de rosas rojas y crisantemos.

El director de esa revista, Dmitri Murátov, propuso llamar Anna Politkóvskaya a la calle de Moscú donde vivía y fue asesinada la periodista rusa crítica con el Kremlin. (Nota completa)


Con emociones encontradas porque no se si estoy muy de acuerdo en convertir en mártires a periodistas asesinados o asesinadas y ponerle su nombre a las calles donde viven.

Conmovido porque a cuatro años de distancia cientos de personas recordaron a la periodista asesinada y exigieron una vez más a su gobierno que se castigue a las personas responsables del crimen.

Pero sobre todo triste, decepcionado, frustrado, porque estamos lejos... a años luz... de ver una movilización como esta en nuestro México.

En México tardamos y reaccionamos tarde cuando un o una colega o un medio es víctima de agresiones.

En México las autoridades ni investigan ni mucho menos resuelven los crímenes contra nuestro gremio.

En México muchas organizaciones sociales y sobre todo muchas organizaciones de periodistas sólo actuan si obtienen algo a cambio (reflectores, notoriedad, dinero).

Y lo más triste.

En México, cuando la prensa es silenciada, la sociedad NO SE CONDUELE, no le interesa, no reclama ni exige, porque no sabe o ha olvidado que agredir y lastimar la Libertad de Expresión es agredir y lastimar el derecho ciudadano a saber y recibir información.

Largos años de corrupción y cochupos de la prensa mexicana nos hacen perder credibilidad ante esta sociedad a la que decimos servir, pero que no derrama una lágrima ni manda una flor de condolencia cuando alguien de nuestro gremio cae abatido por las balas.

Triste.

Indolencia ciudadana

martes, septiembre 28, 2010

Entre el rigor periodístico y la #diarreatuitera

Este lunes 27 de septiembre fuimos testigos de los errores que podemos cometer como periodistas cuando nos dejamos llevar por la pasión y no por el rigor periodístico. ¿Qué pasó? Simple, matamos un periodista y no fue cierto, al menos no hasta ahora.

Desde temprana hora vi un par de mensajes de colegas periodistas que daban cuenta de que otro colega había sido asesinado en Ciudad Juárez. Extrañamente ningún tuit traía una liga adjunta para ampliar la información. Sospeché un bandazo, una volada y pedí a través del mismo twitter más información.

En apenas 30 minutos había leido al menos una treintena de tuis y retuits de los dos mensajes leídos. Venía yo en camino a mi oficina. De inmediato me puse a buscar información; algunos daban el nombre del difunto y de su medio y "aseguraban" que el crimen había sido por la publicación de una nota que hablaba del robo de armas en el mismísimo C4 de Chihuahua, nota que todos o casi todos los medios traían.

El colega fue identificado como director de un medio digital, sitio que en su principal traía la citada nota del atraco de armas a la policía, pero no mencionaba nada del supuesto asesinato de su director.

Hasta uno de los prestigiados y recientemente muy conocido diario en Ciudad Juárez mencionó que la víctima era un "pseudo periodista"... en menos de una hora hasta la víctima había sido públicamente vilipendiada.

Y no me cansé de insistir en tres o cuatro ocasiones en pedir datos, en pedir a mis colegas que reportearan que confirmaran la información, que no se fueran con la rumorología.

Cesó el ir y venir de tuits y de mensajes hasta de las organizaciones con otro ¡Ya basta! y la reiteración del hashtag que hemos compartido en decenas de ocasiones de #losqueremosvivos, pero nadie me respondió ni siquiera para reclamarme.

Al final... fue un strike, una volada, colegas y medios se fueron con la finta e hicieron eco a un rumor a una nota falsa que alguien, algun vivo, puso en un tuit. ¡Nos volvieron a chamaquear!

Hace ya unos meses se me ocurrió acuñar el concepto de "Diarrea Tuitera" a aquel irrefrenable impulso de tuitear y retuitear sin antes leer o proponer, sólo tuitear y retuitear por hacerlo. Si para cualquier persona la Diarrea Tuitera puede ser mala, para las y los periodistas es imperdonable.

Ayer muchos y muchas colegas sufrieron de #diarreatuitera.

miércoles, septiembre 22, 2010

El Diario ¿chamaqueado?, más bien dejaron de reportear

Leo y leo historias, comentarios, tuis y demás sobre el caso de la reciente "chamaqueada" a El Diario de Ciudad Juárez, donde algún "vivales" les llamó en nombre del presidente nacional del partido en el Gobierno... la historia ya la conocen.

Colegas, amigos y amigas, lo dije una vez y lo vuelvo a hacer, el equipo editorial y directivo de este influyente periódico chihuahuense se dejó engañar (y lo ha reconocido), pero más allá de eso... simplemente dejó de hacer algo que es lo elemental en el ejercicio periodístico: confirmar.

Hoy en el diario digital "Eje Central" aparece un texto de Martha Anaya en el que rememora una "chamaqueada" (broma pesada) a elementos del Estado Mayor Presidencial, durante una reunión de altísimo nivel celebrada en los años 80. (http://columnas.ejecentral.com.mx/cronicadepolitica/2010/09/22/cuando-se-%E2%80%9Cchamaquearon%E2%80%9D-al-estado-mayor-presidencial/)

Contrario a lo que otro colega escribía, no me patrece que el texto de Anaya ponga en justa dimensión nada. Las chamaqueadas telefónicas las han sufrido hasta presidentes como Hugo Chávez y Fidel Castro, ¿o acaso ya olvidamos eso?

La diferencia está no en ser víctima de una broma, sino en que hemos olvidado que las y los periodistas tenemos la RESPONSABILIDAD de CONFIRMAR antes de teclear... eso es hacer reportería. Antes de querer ganar la nota y presumirla, es DEBER PROFESIONAL confirmar los hechos, las fuentes, los datos, ¿no es lo que hacemos todos los días?

El día de las elecciones presidenciales de 1994, la redacción del diario donde trabajaba recibió un fax supuestamente enviado por la "Embajada de Estados Unidos" para felicitar el triunfo electoral del enconces candidato del PRI Ernesto Zedillo. El fax llegó incluso antes de que se dieran los resultados preliminares.

Yo era el editor de la sección Nacional y por tanto responsable de cooordinar la cobertura de la jornada electoral. Yo personalmente recibí el fax, lo leí, vi el número de origen, lo marqué y era.... ¡una oficina de CEN del PRI!

¿No pudo El Diario confirmar los números que consigna antes de ganar la nota?

En ningún momento pongo en duda la honorabilidad y credibilidad de El Diario. Conozco y aprecio a Pedro Torres y a muchos amigos y amigas de El Diario, por eso insisto; los "chamaquearon", pero aún así la cagaron peor.

martes, septiembre 14, 2010

¿Cómo cubrir la ceremonia del Bicentenario del inicio de la Independencia?

Por primera vez en cien años, la ceremonia para conmemorar el inicio de la Guerra de Independencia de México se dará "más o menos" a la misma hora en que el cura Miguel Hidalgo y Costilla lanzó la artenga para defender la corona Española de la invasión francesa.

Se da fin (parcial) al ritual del 15 de septiembre en que a las 23:00 horas el presidente en turno lanzaba los "Viva México" desde Palacio Nacional, ritual impuesto, como muchas personas saben, por el ex dictador Porfirio Díaz, que hizo empatar el festejo patrio con el día de su cumpleaños.

Hacer la ceremonia del grito desde la ciudad de Dolores, en Guanajuato, es definitivamente un acto de recuperación histórica, pero también un acto (quizá premeditado) para la televisión. La ceremonia de "El Grito" a las 6:00 hrs del 16 de septiembre poco le sirve a la prensa escrita, que sólo podrá publicarlo 24 horas después.

La radio podrá estar, claro, pero el presi Felipe Calderón lo que quiere es que nos desmañanemos y con "chinguiñas" en los ojos lo veamos tañer las campanas de la parroquia donde despachaba el señor Hidalgo.

Para los medios digitales será la oportunidad también de innovar en una tempranera cobertura, tal cual lo pudieron ensayar con las justas deportivas al otro lado del mundo donde la diferencia horaria impone ya el andar reporteando con el pijama puesto.

¿Cómo hay cubrir esta bicentenaria celebración?, ¿qué es lo que podemos hacer los medios y periodistas para hacer algo distinto a lo de todos los años donde reproducimos con entusiasmo el discurso oficial y ponemos la foto del mandatario meneando feliz la Bandera Nacional con una mano mientras con la otra sostiene la cuerda atada al badajo de la campana?, ¿qué hay más allá de las crónicas románticas que reproducen el entusiasmo patrio de las miles de personas que rodean las principales plazas del país?

¿Qué historias hay además del "saldo blanco" de la policía y las toneladas de basura, borracheras y accidentes viales que dejan las festividades?

La última ocasión que cubrí "El Grito" fue en 1999, desde Palacio Nacional y en la Presidencia de la República, encabezada en ese entonces por Ernesto Zedillo, les moletó mucho que mi crónica se centrara en las diferencias de celebrar DENTRO de Palacio con los grandes placeres y AFUERA de Palacio soportando pisotones, mentadas de madre, baños de orín y comida de dudosa procedencia.

Este año se me ocurre hacer una cobertura a través de Redes Sociales, pero sin caer en el absurdo de tuitear cada 15 segundos; de verdad, la "diarrea tuitera" no es hacer periodismo, ni eso ni hacer notas de lo que tuitea el presidente o su gabinete.

Y como las redes sociales deben ser interactivas... estas son algunas ideas que se me vienen a la cabeza...

1.- ¿qué tal si en Twitter hago una línea de tiempo comparativa entre 1810 y 2010?

2.- En Facebook podría hacer un album de fotos y no sólo subirlas cada minuto en el Muro.

3.- Convocar a mis seguidores no a que manden su foto, sino a que escriban una crónica de lo que hayan visto, que considere el valor noticioso con sentido ciudadano.

4.- ¿y si convocamos a la mejor receta para un desayuno patriota y luego la comparamos con lo que vaya a desayunar el presidente con el cuerpo de dignatarios e invitados especiales en calidad y precio?

Para el resto de la cobertura no hay que olvidar el valor de los mapas interactivos, de hacer videos cortos, podcast, un slideshow con fotografías y audio. Contar la misma historia desde diversos frentes... y esto NO quiere decir que hagamos una nota y la pongamos exactamente igual, no... se trata de usar diversos recursos multimedia para enriquecer una misma noticia.

Claro, deberíamos de hacerlo diario, pero podemos poner en práctica este reto en esta conmemoración.

Ah... también pueden pedir a la Presidencia de la República vía Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública el reporte pormenorizado de gastos y copias de facturas e informes de comisión de todo el personal que viaje a Guanajuato para participar en la mega fiesta.

martes, septiembre 07, 2010

Lo noticioso de los reportes viales

"Amigos conductores, les informamos que el tránsito está a vuelta de rueda"... "tránsito lento", "tránsito intenso", "asentamientos en...", "hay una manifestación"...

¿Te suena conocido?; hace unos 25 años, cuando apenas pasaba por mi cabeza la loca idea ser reportero escuchaba ya a un tal José Gutiérrez Vivó, en ese entonces en la aún independiente XERED Radio Red; el creador en México del formato de noticiarios largos y que ofrecía algo muy innovador para la radio del Distrito Federal: el reporte vial, notas en el momento dando cuenta del caos de las vialidades de la Gran Tenochtitlán de los años 80, recién azotada por los terribles terremotos de 1985.

Un gran servicio de la radio en los tiempos previos al boom de Internet, la Telefonía Celular, Google Maps y Twitter.

Motocicletas y helicópteros por todas partes... varias emisoras siguieron los pasos de la famosa "Red Vial", a tal grado que en una esquina podías ver a cuatro o cinco motociclistas de diversas empresas de radio dando cuenta de los pormenores del tránsito vehicular. Obvio "pasándose la nota".

Hasta me tocó a mi cuando era reportero en Radiogrupo Aguascalientes y corresponsal de Notisistema, tener que hacer reportes viales en las mañanas para el noticiario estelar "Buenos Días Aguascalientes" en Radio BI, aunque claro... reportando que no había nada importante, pues a mediados de los años 90, Aguascalientes era una ciudad de 520 mil habitantes y apenas 100 mil vehículos en sus calles, pero era la moda el "reporte vial".

Hoy el reporte vial sigue... cada 10, cada 15 minutos, cada que se les da la gana a los noticiarios de radio con tal de "ganar la primicia a la competencia"; ya hasta usan Twitter para emitir sus reportes viales. Los escucho en casi todas las ciudades de México, sobre todo las grandes como Monterrey, Guadalajara, Tijuana, Puebla.

A veces fuera de Ciudad de México el único reporte vial que se escucha ¡es el de Ciudad de México!, que muy seguramente a la población de Campeche, Morelia y Zacatecas les importa poco, y eso por hablar de capitales de estados, porque si hablamos de pequeñas localidades de cinco o diez mil habitantes, pues...

Lo pienso como reportero, pero también como ciudadano que a veces opta por salir en automóvil.

¿Realmente sirve escuchar hasta el cansancio los reportes viales en una ciudad donde diario el caos vial es el mismo?, ¿sigue siendo realmente un servicio informativo o sólo una manera de rellenar espacio en los largos noticiarios de cuatro horas de duración y que no recurre a usar ese tiempo para reportajes o mejores entrevistas?

Si ya se que el tránsito está a vuelta de rueda en el Periférico entre las 7 y las 10 de la mañana, ¿por qué quiero que me manden esa información por Twitter? Yo al menos tengo mejores cosas que leer.

Seguro cuando hay realmente una contingencia, como un árbol caído o una inesperada manfestación o un choque muy considerable o de plano un operativo policial, creo que en ese momento puede funcionar el reporte vial como noticia oportuna y de interés, pero regularmente esas noticias que sí sirven se pierden en cientos de "a vuelta de ruedfa", "tránsito lento", "intensa circulación", que ya son lugares comunes.

Creo que los medios debemos reconsiderar este servicio para que realmentre sea útil al auditorio de radio, de medios digitales y para quienes buscan noticias en redes sociales.

Adicional, sólo unos cuantos anunciantes patrocinan estos servicios "informativos", por lo que tampoco me suena que sea una buena fuente de ingresos para mantener finanzas sanas en estos espacios radiofónicos eminentemente.

jueves, septiembre 02, 2010

Periodismo y Redes Sociales, consejos para reportear

En mi comentario anterior cuestionaba la forma en cómo algunos medios pretenden "reportear" en redes sociales y que tristemente la mayoría de las veces termina en convertir en noticia un simple post de alguna persona famosa.

Como respuesta divina (de alguna manera), vino el asalto a Discovery Channel y la forma en cómo se dio la historia en Twitter al grado de convertirse en un verdadero Breaking News. Y no es la primera vez; Sala de Prensa (www.saladeprensa.org) que encabeza Gerardo Albarrán, publicó en su cuenta de Twitter precisamente los 25 hechos noticiosos que antes de ser noticia en medios, lo fueron en la red social de microblogging. Pueden consultarla en este enlace http://www.breakingtweets.com/popular/

Hacer reportería en redes sociales debe ir más allá de sólo leer un tuit de 140 caracteres y de allí "volar" cuatro o cinco párrafos para poner contento a mi editor.

¿Qué hacer?, les comparto algunas ideas que se me ocurren:

1.- Las redes sociales NO sustituyen el proceso científico de búsqueda de información y reporteo, son una herramienta y una fuente más de información.

2.- No todo lo que está en redes sociales es noticioso ni un hecho se vuelve noticia por el simple hecho de estar en las redes sociales.

3.- Un tuit es apenas el indicio de que algo puede ser noticia, del periodista depende analizar si nos da elementos para encontrar una historia o bien desmentirla.

4.- ¿Le creemos a todo lo que leemos en redes sociales aún sin confirmar la fuente de donde provino?, ¿si lo publica una figura pública ya es algo cierto o es cierto si lo publica alguien que tiene 5.5 millones de followers como Ashton Kutcher?, ¿dónde queda el principio de verificación de información?

5.- Hay que prestar atención a los hashtags y a los trending topics, NO para hacer nota de esos temas, sino para ver si es posible encontrar un hecho noticioso.

6.- No hay que dejarse llevar por el bombardeo de post en redes sociales; de entrada sólo generan confusión, visiones parciales e incluso tendenciosas de un hecho. Hacer la nota sólo porque se volvió trending topic es ya un error; hay que confirmar la veracridad de los hechos.

7.- ¿Si está en redes sociales ya dejamos de ver a nuestras fuentes convencionales?, obvio no, pero también busquemos a nuestras fuentes en sus mismas redes sociales, para ver qué han comentado del tema que nos ocupa.

8.- Olvidemos esa tendencia de "el que pega primero pega más fuerte"; en el periodismo digital y más en el periodismo digital en redes sociales, la primicia es más vulnerable a ser incorrecta.

Aprovechemos las herramientas para profesionalizar nuestro trabajo, no para ganar la nota; aprendamos a usar mejor estas herramientas, sin sustituir los fundamentos que hacen de esta profesión un ejercicio cientifico y dedicado.

lunes, agosto 30, 2010

Reportear en Redes Sociales

Hace unos meses comencé a trabajar en un taller de "Periodismo y Redes Sociales"; nada ambicioso, nada soberbio, sólo tratar de encontrar algunas herramientas útiles que nos ofrecen las redes sociales a las y los periodistas.

Ha salido bien, he podido dar tres talleres de esto, compartiendo experiencias con colegas... el chiste es aprender en grupo cómo usar las redes sociales de Internet para buscar información o para difundirla.

En las últimas semanas veo con preocupación y a veces un poco de desilusión, cómo muchos medios han comenzado a "reportear" Twitter; y digo que me deprime, porque lo único que hacen es "seguir a personajes importantes" y hacer una nota... si... ¡hacen una nota de lo que el o la personaje en cuestión acaba de "postear" en el microblogging!

"Operaron a mi hijo y está bien", "dejo Twitter", "me robaron mi coche, ¿alguien me ayuda?"; paráfrasis de noticias que he visto en sitios web de medios "serios" y que hasta ocupan "la de ocho".

¿Eso es reportear redes sociales?, ¿ver qué pone el presidente de la República en su cuenta de Twitter y hacer una nota es hacer periodismo?, ¿llevar la cuenta del analfabetismo funcional de Paulina Rubio es hacer reportería digital?

Y encima algunos medios presumen que tienen un Community Manager y un Staff especializado que da seguimiento a lo que sucede en redes sociales, en búsqueda de información.

En Europa hay escuelas primarias que ya enseñan a usar Redes Sociales. ¿Y si incluimos la materia en las escuelas de Periodismo?

miércoles, agosto 18, 2010

Prensa reaccionaria... no, de reaccionitis más bien

Hace una década, antes de que se consumara un hecho noticioso que sabíamos que sucedería, el jefe nos llamaba para preguntarnos "¨¿ya saben a quién van a entrevistar para las reacciones?", una tendencia que en realidad venía de varios años atrás en la prensa mexicana.

Tristemente no hemos hecho nada. Si cubrimos una "fuente", estamos al pendiente de lo que alguien diga, para de inmediato buscar la reacción de quien sea; hay que adelantarse al edirtor... mandar la reacción antes de que nos la reclamen.

La prensa mexicana se ha vuelto reaccionaria... o mejor dicho... tenemos una prensa de "reaccionitis", compulsivamente enferma de declaraciones y no de hechos noticiosos.

Las reporteras y reporteros nos hemos vuelto pedestales humanos que sólo sostenemos la grabadora o el micrófono en espera de una perorata de varios minutos, cuando soltamos la pregunta clave (la de casi todos los días)... ¿Qué opina de...?

La prensa nacional tristemente no propone la agenda, la obedece sin importar quién es quien la dicta. Dejamos la investigación de hechos relevantes porque no tenemos tiempo de investigar, porque estamos correteando declarantes que nos den su "influyente" opinión sobre lo dicho por alguien más.

Y lo más lamentable es que... sin ser periodistas mediums, YA SABEMOS qué nos van a decir.

El reciente debate de la declaratoria de constitucionalidad de los matrimonios civiles entre personas del mismo sexo es una muestra del triste papel que juegan los medios en este ir y venir, de ser el "corre ve y dile".

¿Qué relevancia noticiosa tiene que periodistas pregunten a un jerarca de la Iglesia Católica su opinión sobre el tema de los matrimonios gay en el DF?, ¿acaso esperaban que dijera algo distinto a lo que su fe le dicta y que además ha sido la postura de su institución religiosa desde que se comenzó a discutir el tema de estas bodas civiles?

Y encima de todo, ocupa los titulares de la prensa escrita y es la nota inicial de los noticiarios de radio y TV... y hasta discusión en Internet y sus redes sociales.

¿La sociedad quiere este tipo de dimes y diretes donde la prensa sólo es el triste escenario?, ¿le sirve a la sociedad que dediquemos taaaanto espacio a estas estériles y absurdas discusiones?, ¿nos hace mejores periodistas?

Yo nomás pregunto... a ver si hay "reaccionitis".

Imagen tomada de www.enlace.vazquezchagoya.com

martes, agosto 10, 2010

Ya marchamos, ya gritamos... ¿Qué sigue?

El sábado nos asoleamos, se nos hincharon los pies, gastamos zuela... nos reencontramos, nos saludamos, besamos, abrazamos y hasta brindamos... el "after" de la marcha.

El movimiento "Los Queremos Vivos" reivió aquel del 2004 de "Ni Uno Más" y ese fue el grito que cerró la movilización de este fin de semana en el que exigimos poner fin a las agresiones contra periodistas y medios, fin a la impunidad que acompaña las 64 muertes y 11 desapariciones forzadas de colegas en todo el país.

Y aún así la pregunta se repetía en todos los alrededores, de diversas maneras: "¿qué sigue?"

¿Qué sigue? Unificar las acciones de monitoreo y seguimiento de las agresiones contra periodistas y medios de comunicación, porque esto se ha convertido en punto de encono entre algunos y algunas colegas y organizaciones. Nos peleamos por dar "la primicia" de una agresión. Queremos la nota en Cencos, Artículo 19, Reporteros Sin Fronteras, CEPET, Prende, Fundación Buendía y descalificamos al resto diciendo que no tienen datos. Publicamos informes anuales y queremos hacerlo antes que el resto.

¿Qué sigue? Fortalecer ese monitoreo si, pero lograr que el resto de los medios lo publique, porque les importa un carajo si un colega es agredido y si éste no es de casa.

¿Qué sigue? Que los dueños de los medios se bajen de sus autos blindados y dejen en casa a sus guaruras y escoltas y salgan a reportear como lo hacemos todos los días. Qué paguen salarios dignos y no miserias; que ofrezcan contratos a "la perrada", seguros de vida, seguros de gastos médicos, protección a las familias de colegas asesinados y/o desaparecidos. Que paguen cursos de entrenamiento a su staff por igual, no sólo a dos o tres.

¿Qué sigue? Que las estrellas se bajen de su pedestal como lo hicieron el sábado Granados Chapa, Pepe Cárdenas, Epigmenio Ibarra, Pepe Carreño Figueras, Rossana Fuentes, que caminaron, sudaron y reportearon como el resto. ¿Dónde quedaron las estrellas de la radio y la tele que sólo gritonean y manotean ante las cámaras y los micrófonos?

¿Qué sigue? Una profunda autocrítica, honestidad y humildad para reconocer que hemos cometido errores en aras de competir por la nota; que nos hemos cegado ante la primicia y hemos puesto en riesgo la seguridad de nuestros pares y la propia.

Publiquemos los días que pasan sin que el Estado en todos sus niveles rinda cuentas de las investigaciones por los asesinatos y desapariciones, por los atentados contra los medios.

Eso es lo que sigue... o al menos una parte.

domingo, agosto 08, 2010

viernes, agosto 06, 2010

¿Por qué la Autoprotección para periodistas?

Hoy quiero compartir con ustedes este pequeño texto, que forma parte del prefacio introductorio de mi "Manual de Autoprotección para Periodistas". (2010)

EL QUEHACER DE LAS Y LOS PERIODISTAS

Hay una premisa que reza “Ninguna nota vale la vida” y sigo creyendo en ella, pero también tengo la certeza de que, como dicen grandes colegas como Gerardo Reyes, la labor del periodista es mostrar lo que en condiciones normales no es posible conocer, como casos de corrupción, abusos, ineficacias y hechos que siempre algo o alguien pretenderá mantener en lo oculto.

En años recientes hemos visto, leído y escuchado que México se ha convertido en uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo. Muchos lo hemos vivido en carne propia de diferentes maneras, otros y otras colegas lamentablemente no viven para contarlo. Escuchamos denuncias de organizaciones nacionales y extranjeras, discursos oficiales que reiteran su compromiso de defender la libertad de expresión, aunque en las estadísticas siguen siendo los funcionarios públicos y agentes de las fuerzas del orden quienes más agreden a representantes de la prensa.

No podemos soslayar el impacto que la delincuencia organizada va teniendo en el tema de las agresiones, pues si bien no son los narcotraficantes o secuestradores quienes más atentan contra periodistas, sí son los más implacables, son los que asesinan, secuestran y mutilan, orillando a los medios a preferir la autocensura.

Están también las organizaciones sociales, agrupaciones campesinas, sindicatos, estudiantes, maestros y muchas más, que de antemano descalifican la labor de quienes cubren sus movilizaciones, les tachan de “vendidos”, y cuando hay enfrentamientos con las fuerzas del orden, lo mismo tiran piedras a los granaderos que a quienes usamos cámaras y grabadoras como herramienta de trabajo, porque en ese momento nos convertimos también en “el enemigo”.

Ser periodista nos ubica ya en haber elegido una profesión de alto riesgo. Alguna vez en un programa televisivo de la BBC de Londres y transmitido a nivel mundial por Discovery Network, se daba constancia que el periodismo estaba en la lista de las diez profesiones más peligrosas del mundo. A eso hay que sumarle agravantes lamentables como que en muchos países, “Periodista” no llega al reconocimiento legal de un Empleo y acaso se le considera un Oficio y por eso no hay un Salario Mínimo y si lo hay no siempre se cumple (cuando trabajaba en Radiogrupo Aguascalientes, mi contrato decía que yo era “Asesor de Noticias” y no Reportero, entonces la empresa no estaba obligada a pagarme el Salario Mínimo Profesional que en ese entonces rondaba los tres mil 500 pesos mensuales y me pagaban apenas mil 200 pesos cada 30 días).

Trabajamos sin protección de nuestras empresas, sin seguro de vida, de gastos médicos, muchas veces sin gastos para traslados o alimentación y sobre todo, sin entrenamiento, porque pocas empresas de medios gastan en capacitación para sus periodistas y la mayoría terminamos pagando nuestros cursos a sabiendas que no obtendremos un mejor empleo y sólo podemos desequilibrar nuestra situación económica.

¿Por qué hacer un manual de autoprotección para periodistas?

Porque la situación de quienes ejercemos esta profesión es muy lamentable y se recrudece y agrava entre colegas que laboran en pequeños medios de pequeñas ciudades del interior de la República Mexicana, lo que se repite en casos aún más lamentables en otras naciones latinoamericanas.

Porque no hay interés de los propietarios de los medios por la seguridad de su personal; porque en la mayoría de las veces al menos hacen parecer que somos desechables y pueden prescindir de nuestros servicios cuando les plazca; porque los grandes empresarios de los medios sí tienen vehículos blindados y escoltas personales y claro, no salen a reportear a la calle, pero sí exigen la nota; y porque pueden llegar al colmo del cinismo de irse del país “para proteger la integridad editorial de su medio”, no importa que asesinen o secuestren a sus empleados.

Porque a los medios parece no importarles la situación de los propios medios. Cuando un colega es agredido, he escuchado comentarios de otros colegas diciendo “se lo buscó”. Cuando una reportera es violentada a veces es doblemente víctima, por ser periodista y por ser mujer y el resto de colegas varones hace caso omiso; porque se ha hecho costumbre que el asesinato de un o una periodista es etiquetado inmediatamente como un crimen pasional. Los medios no publican la agresión que sufre la competencia, pero grita, exige y reclama hasta el cansancio cuando la víctima es de su propia casa… y eso cuando lo hacen, porque hay medios que incluso tienen prohibido que sus periodistas hablen o den a conocer que fueron víctimas de una agresión.

Este texto no resolverá el problema de la violencia hacia la prensa, pretende al menos ser una guía que ayude a las y los colegas a tomar medidas precautorias en lo individual y colectivo para protegerse.

Este Manual no es ni pretende ser definitivo, sino un primer paso para su posterior enriquecimiento. Tampoco es consecuencia de un trabajo meramente individual, incluye aportaciones de muchos y muchas colegas a lo largo de varios años, en pláticas de café o a través de foros presenciales y virtuales como el del Centro de Periodismo y Ética Pública (Cepet), de revisiones de otros textos destinados al tema de la seguridad, de charlas con policías y militares (en activo o retirados) de países como México, Panamá, Colombia, Perú, Argentina, Brasil y España. Fueron casi seis años de recopilar las ideas e inquietudes comunes para ponerlas en un solo lugar.

Hay otros textos que hablan del tema, pero están pensados para periodistas que cubren conflictos armados fuera de su país, particularmente guerras; o bien se trata de manuales que están enfocados a una realidad distinta a la mexicana, como el Manual de Autoprotección de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), que se centra en el Conflicto Colombiano...

Y como dicen especialistas en el tema: La seguridad es un ejercicio que comienza siempre en primera persona.

miércoles, agosto 04, 2010

El peor silencio... es el de las empresas de medios

Octubre de 2004, un pequeño grupo de colegas se reunió en la explanada del Monumento a la Revolución en Ciudad de México, mientras en forma simultánea sucedía lo mismo en otras ciudades del país. En ese momento nacía la campaña permanente "Ni Uno Más" que durante casi seis años ha pugnado por poner fin a las agresiones, atentados, secuestros, desapariciones forzadas y asesinatos contra periodistas y también contra los ataques a los medios.

Marchamos y acudimos ante las autoridades y el Congreso y nos recibieron; nos oyeron sin escucharnos y lo peor... NO FUIMOS NOTICIA, porque a los medios no les interesaba en ese momento, como no les interesa ahora lo que le suceda a quienes vivimos el periodismo en las calles y en las redacciones, no detrás de enormes escritorios de lujosas oficinas o detrás de micrófonos de emisoras radiales y cámaras de televisión, que son muy buenos para manotear y gritonear.

"Ni Uno Más" fue un esfuerzo fuertemente apoyado por lo que en ese entonces era "Reporteros y Editores", hoy el Centro de Periodismo y Ética Pública (Cepet), del cual he sido socio desde su fundación y en el que tuve el privilegio de trabajar encabezando, precisamente, el programa de Libertad de Expresión, documentando las agresiones contra nuestro gremio.

Hoy el secuestro de cuatro colegas en Durango ha sido el detonador de una nueva marcha convocada por nuestro gremio para el sábado 7 de agosto, para volver a tomar las calles en una caminata silenciosa desde la Columna de la Independencia, nuevamente hacia la Procuraduría General de la República; para exigir que se resuelvan las decenas de muertes de colegas periodistas en todo el país y la desaparición de otros más que no tuvieron el impacto, los reflectores ni la "eficiencia" que mostró la semana pasada la PGR.

Marcharemos y nos oirán sin escucharnos y volveremos a trabajar todos los días, esperando que se resuelvan los crímenes que enlutan al periodismo mexicano, a decenas de familias y a la sociedad entera que en cada agresión a un periodista vive una agresión a su derecho a estar informada.

Sin embargo... lo triste es que los empresarios de los medios siguen indolentes ante esta guerra declarada contra la prensa. Si agreden a un colega su medio no lo defiende, si es "levantado" su medio no lo denuncia ni apoya a su familia; si es víctima de homicidio, su medio lo calla y sigue con sus ediciones.

Gritan y reclaman al Gobierno por la "Libertad de Expersión", pero hacia adentro... les importamos un carajo...

Los empresarios nos creen desechables y fácilmente sustituibles por colegas recién egresados de una universidad y que aceptarán peores salarios.

Nos pagan salarios de hambre y sin condiciones favorables como seguridad social, vacaciones, seguro de gastos médicos, seguro de vida, apoyo en equipamiento... y en la mayoría de los medios de los Estados... es "por honorarios", para que nos corran cuando quieran y de paso no siquiera hacer antigüedad.

Los medios no invierten en capacitación y menos si esa capacitación tiene que ver con lograr mejores coberturas.

La delincuencia no dejará de amedrentarnos; el Estado tampoco. El Estado mantendrá su retórica y prometerá sanciones más "severas" contra quien atente contra la prensa, pero no concluirá las investigaciones ni encarcelará a nadie.

Pero lo peor de todo... LAS EMPRESAS DE MEDIOS SEGUIRÁN IGUAL... HACIENDO NADA POR QUIENES TRABAJAMOS EN ESTE NOBLE OFICIO DE CONTAR HISTORIAS.

Aún así... mis zapatos se desgastarán este sábado al lado de las de mis amigos, amigas y colegas.

martes, julio 13, 2010

Verdad, veracidad y redes sociales

La noticia de que la Fiscalía de Venezuela acusará formalmente a dos ciudadanos de difundir rumores falsos en la red social Twitter sobre el sistema bancario, que habrían causado retiros masivos en algunas instituciones financieras el mes pasado pone en la mesa de discusión el peso de las redes sociales, la responsabilidad de su uso y la forma en cómo los gobiernos quieren encontrar pretextos para controlar la generación de mensajes en la red.

Según publicó la BBC,  Luis Enrique Acosta y Carmen Cecilia Nares, dos usuarios del sitio de microblogging localizados en el estado Bolívar, en el sur venezolano, fueron detenidos por la policía la semana pasada bajo supuestos previstos en la Ley de Bancos. (http://www.bbc.co.uk/mundo/america_latina/2010/07/100712_venezuela_acusan_twitter_lav.shtml)

La actitud del gobierno venezolano de pretender criminalizar las redes sociales me parece, como lo dijo Reporteros sin Fronteras, "desproporcionado", pero lamentablemente es la forma como actúa el señor Hugo Chávez Frías.

Las redes sociales, consecuencia del desarrollo de los blogs, ha sido el mejor ejemplo de que se pueden tener medios independientes y libres, sin compromisos ni con gobiernos ni empresas. Gracias a las redes sociales podemos hablar de que cada día hay un mejor periodismo ciudadano que cubre hechos que de otra manera no podríamos encontrar en los medios "convencionales".

Sin embargo hay otro tema fundamental y que poco se discute no sólo entre periodistas, sino también entre "blogueros", "feibuqueros" y "tuiteros" y que es la responsabilidad de lo que publicamos.

El colega "tuitero" @rexposito me ponía como ejemplo un caso español en donde mensajes difundidos a través de redes sociales generaron un terrible conflicto entre la constructora ibérica Sacyr y el propio Gobierno de Rodríguez Zapatero.

El caso venezolano es similar. Rumores generan cierta desconfianza en la población y hacen tambalear de alguna manera la de por sí precaria situación financiera venezolana.

En México recuerdo dos casos:

En el norteño estado de Tamaulipas comenzaron a correr mensajes en Twitter y Facebook sobre inminentes balaceras en ciudades como Matamoros, Reynosa y Nuevo Laredo, lo que generó temor entre la población.

El otro fue en el central estado de Morelos, a escasos 70 kilometros de Ciudad de México, donde un fin de semana de plano la sociedad de Cuernavaca no se asomó ni por las ventanas, ante las amenazas en redes sociales de que el crimen organizado había dispuesto de un "toque de queda" y que habría matanzas en esa ciudad que se disputan dos cárteles de narcotraficantes.

Unos días después estaba yo en esa ciudad hablando del tema con funcionarios del gobierno de Morelos y mostrándoles los errores que cometieron al no saber manejar la situación.

Las redes sociales y la propia Internet carecen de regulaciones legales en práticamente todo el mundo, sólo los gobiernos totalitarios (China, Venezuela, Cuba, Afganistan, etc) imponen condiciones para reestringir su acceso.

Es responsabilidad de quienes publicamos en redes sociales tener sentido ético de NO DIFUNDIR información falsa. Es un acto por demás irresponsable querer difundir mentiras con la intención de afectar a una persona, empresa, gobierno o a la sociedad entera. ¿Cuántos perdsonajes famosos han muerto en Twitter?

En el mismo sentido, los medios de información, quienes nos dedicamos al periodismo no podemos ser tampoco irresponsables como para simplemente reproducir estas falsedades sin verificar la fuente, sin confirmar los hechos y sin buscar otras fuentes de información.

Uno de los valores étios y deontológicos del periodismo es la Veracidad, que no es decir la verdad, pero sí contar historias verídicas y este principio, debería de ser también un código obligado para las personas que usamos las redes sociales para comunicar.

En contra parte... es prácticamente imposible pedirle a las personas que antes de creer un "post" en Twitter, busquen información en los medios... y esta falta de interés por noticias ciertas, es el campo fértil para la propagación de rumores.

jueves, junio 24, 2010

“Es ella o nosotros” y ella fue despedida... y a merced del crimen

Ayer el Centro de Periodismo y Ética Pública (Cepet) publicó una entrevista con la colega Karla Tinoco Santillán, hasta hace unos días corresponsal del diario Opinión Milenio, con sede en Torreón, en el norteño estado de Coahuila.

La entrevista fue para hacer público un caso que pareciera cotidiano, la reportera basada en Durango había sido amenazada por presuntos criminales, pero en realidad fue para denunciar que adicional a las amenazas, Tinoco Santillán fue simple y sencillamente despedida del periódico, con el argumento de que ponía en riesgo la seguridad del resto del personal e instalaciones de este importante medio de comunicación que pertenece al monstruo mediático del norte del país, Grupo Multimedios.

¿Qué pasa con los medios en México?

Es cierto y hasta válido el argumento de Grupo Multimedios, de Opinión Milenio, de salvaguardar la integridad y seguridad de su personal en caso de que los presuntos criminales que amenazaron a Karla optaran por atentar en contra de ella dentro de las instalaciones del periódico, pero no puede justificarse que opten por dejar abandonada y a su suerte a una reportera, a una persona, sea quien sea.

Karla trabajaba por honorarios, y por lo tanto sin derecho al pago de una indemnización, sin derecho a seguridad social. Si Karla es víctima de un atentado contra su vida, no recibirá el apoyo de nadie que no sean sus familiares y amistades... y seguro de la clase política que para esas cosas se pinta sola, pero que lo hacen una vez que se ha cometido el atentado.

El caso de Karla Tinoco muestra, una vez más, las deplorables condiciones laborales y de vida de quienes nos dedicamos a este oficio de contar historias.

El caso de Karla Tinoco muestra también una vez más, que para las y los empresarios de los medios, en este caso Francisco González, dueño de Grupo Multimedios, las y los periodistas somos desechables y sustituibles. Y si no me creen, pues pregúntenle a la reportera despedida, porque ahora ningún medio de Durango y Coahuila le quiere dar empleo.

El caso de Karla Tinoco es otro triste ejemplo de que es mejor optar por la autocensura que por informar, para evitar ser objetivo de quienes prefieren la secrecía por encima del derecho a informar y ser informado.

Opinión Milenio es, como dije, parte de Grupo Mutimedios, empresa propietaria de Milenio Diario y Milenio Televisión... que casualmente ha entrado en una serie de dimes y diretes con ideólogos de la izquierda mexicana, pero eso... será tema del siguiente comentario.

miércoles, junio 23, 2010

Te sigo, pero ya no te sigo en Twitter... y el simulacro

Hoy, pasadas las 13:00 hrs locales en Ciudad de México, las instalaciones del Instituto Mexicano de la Radio (Imer), radio pública que depende de la Secretaría de Educación Pública (SEP) del Gobierno Federal, fueron desalojadas.

Todo el persona del Imer fue invitado a abandonar las instalaciones ubicadas al sur de la capital mexicana sin que mediara explicación.

Sin más, las y los empleados recibieron la invitación a salir en orden, y sin más recibieron el exhorto a reingresar y reincporarse a sus labores de administración, de producción, locución, grabación, etc, etc, de esta importante cadena de radio pública y cultural y nunca hubo una notificación, quizá después, pero no antes, durante o inmediatamente después del desalojo.

Obviamente el instinto reporteril me hizo llamar al Imer... Nadie contestó, el personal de recepción, obvio, estaba afuera y el personal de seguridad no responde los teléfonos.

Usé las redes sociales de Internet para preguntar a colegas, amigos y amigas, si alguien sabía algo; busqué en medios digitales y nada; mientras recibía un comentario en un mensaje de texto avisándome que había un helicóptero sobrevolando el Imer.

Pregunté nuevamente en Twitter: "Acaban de desalojar @ImerHoy y nadie sabe el motivo... ¿alguien sabe algo?" y NADA

Alguien me preguntó qué sabía yo, a través de Facebook y respondí lo mismo: NADA.


Me fui más directo: "Que @PoliciaDF informe por qué desalojaron a @ImerHoy, ya que las autoridades del instituto no quieren decir

@aasolisa fue un simulacro de temblor". Así, respuesta simple y escueta. En ese momento quien administra la cuenta de Twitter de Imer comenzó a seguirme a través de esta red.


Agradecí su respuesta y envié este mensaje:


"El desalojo en @imerhoy, fue por un simulacro de sismo. De acuerdo, no hay que avisar de un simulacro, pierden sentido".

Aproveché para preguntar sobre el helicóptero. No sólo no hubo respuesta, el Imer dejó de seguirme en Twitter. Luego dijeron que por funcionalidad la cuentea @imerhoy sólo sigue a sus emisoras. Sensato.

Estoy de acuerdo en que agendar un simulacro no es efectivo; todas las personas saben a qué hora y qué día será y se pierde el factor sorpresa que es de lo que se trata, de ver cómo reaccionamos ante una emergencia.

Pero si fue un simulacro como dijeron, ¿qué hacía un helicóptero sobrevolando sus instalaciones?, ¿fue casualidad?, ¿por qué no sonaron las alarmas?, si hubiesen sonado las alarmas, el personal hubiese sabido o que era un simulacro o una emergencia real, pero no, no supieron, NO LES QUISIERON INFORMAR.


Este tipo de procedimientos secretos y controlados y que no quieren que trasciendan se deben regularmente a que ha habido una amenaza de bomba y este tipo de advertencias deben siempre tomarse como reales, pero eso no justifica la forma en cómo operaron el desalojo y sobre todo la forma POCO TRANSPARENTE de hacerlo, cuando la directora del Imer, Ana Cecilia Terrazas es periodista.


lunes, junio 14, 2010

Racismo y Xenofobia y una explicación estúpida

Diego Luna es un gran actor, como empresario del cine ha mostrado su talento y que sabe hacer negocios, como director hace sus pininos y no le ha ido tan mal. Me cae muy bien, soy su fan desde sus primeros años actorales cuando se le notaba cachetón y jocoso. Nunca me ha caído bien como analista pambolero, pero bueno... primero con José Ramón Fernández y ahora con Televisa, ya es todo un "experto" como tantos millones en este país.

Pero lo que ha hecho con su corto animado sobre el mundial, con la presentación de su personaje "Rafita" que pretende ser un diputado mexicano que se va al mundial con cargo al erario, es definitivamente una verdadera porquería. No, no es el humor de tres pesos, no es el afán de mostrar lo peor de la clase política nacional, es su mensaje discriminatorio, altamente racista y xenófobo, disfrazado de humor.

Su video es además una falta de respeto, una ofensa a una de las figuras más importantes en la lucha a favor de los derechos humanos; una leyenda viviente como lo es Nelson Mandela; es una falta de respeto a una nación y a toda una cultura. Si Diego Luna critica la forma en cómo tratan a nuestros y nuestras compatriotas en Estados Unidos y hasta se atreve a criticar a la gobernadora de Arizona por la Ley 1070, esta animación suya no hace más que mostrar que no es tan distinto en su forma de ver y pensar el racismo.

El cineasta se defiende, según cita la Revista Quien en su edición digital:

"Este personaje SI resulta ser un ignorante, un racista y clasista, un corrupto y un irresponsable. A través de este personaje intentamos señalar ciertas cosas que nos preocupan de nuestro país hoy y de su clase política", explicó Diego en mensaje que subió a su Twitter. 
 
Y añadió: "Tampoco estamos diciendo que sea la realidad de TODA la clase política, pero si son rasgos que vemos a menudo entre aquellos que nos representan y sobre eso queríamos hablar.

"Soy muy sensible a lo que generó que hayamos usado a un personaje como Nelson Mandela para exponer esto, pero me queda claro que se confunden al decir que estamos insultando al ex presidente Mandela. En todo caso estamos sugiriendo a través de Rafita, que en la clase política mexicana hay varios personajes tan ignorantes que podrían llegar a cometer el error que Rafita comete".  (http://www.quien.com/espectaculos/2010/06/13/diego-luna-causa-controversia-en-twitter)

O sea que quienes vimos ese video, según su autor, somos tan ignorantes como su personaje, pues no alcanzamos a entender su profundo mensaje.

Encima cree que sólo se trata de ofender a un enorme personaje como Nelson Mandela.

Diego Luna ofende a Mandela, a su familia, a toda una nación, pero también a las personas de raza negra que pretende que deben seguir siendo tratadas como "servidumbre" y eso... si no lo sabe Diego Luna (quizá sea tan ignorante como su "Rafita"), se llama Xenofobia y discriminación.

Desde ya propongo que se otorgue el "Antipremio" del Certamen Nacional Rostros de la Discriminación a este corto animado del señor Luna.

Pero también exijo que el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) inicie de oficio una queja en contra de Diego Luna y su empresa Canana, por reproducir estigmas discriminatorios; que lo citen y le obliguen a una disculpa pública. Que el CONAPRED también abra un expediente en contra de Televisa Deportes por haber permitido (y anunciado) la presentación de este clip.

Y por cierto, así como se pone el gobierno mexicano de gritón contra el de Estados Unidos, el Gobierno de la República Sudafricana, debería enviar una nota diplomática para reclamar a la administración de Felipe Calderón por este multicitado video, que quieren hacer ver como algo sin importancia.

lunes, junio 07, 2010

Libertad de expresión... ¿libertad de agresión?

Como cada año, el 7 de junio se recuerda el "Día dela Libertad de Prensa" en México. Como cada año vendrán los discursos, los mensajes, los compromisos oficiales, la retórica, los homenajes y claro... los desayunos, comidas y cenas, los regalitos, los "chayos", "embutes" y dádivas en forma de teléfonos celulares, computadoras portátiles y claro... las planas de publicidad.

Este año 2010 con el aderezo de la multipublicitada "Iniciativa México" que dice, reconocerá las iniciativas ciudadanas que resaltan lo "bonito" del pueblo mexicano ahora que recuerda su bicentenario de nación "independendiente".

Ya habrá tiempo para hablar de este "teletón mediático", porque hoy lo que quiero comentar es otra forma de cinismo de los medios.

Los dueños de los medios siempre salen a enarbolar la bandera de la libertad de expresión y a cambio negocian la "Nota de 8", como bien dijo mi amigo Juan Manuel Robledo en Twitter. Los dueños de los medios exigen al Estado que respete la libertad de prensa, peor mantienen en condiciones paupérrimas a sus repoerteros y reporteras, con salarios de hambre, con amenazas constantes de despido si no traen la nota pagada.

Pero además, lo que realmente me ocupa el día de hoy, es que quienes hablamos de libertad de prensa, de libertad de expresión, reclamemos y nos amparemos en este principio democrático para violart otros derechos de las personas.

La libertad de expresión está garantizada en la Constitución mexicana, lo mismo que los derechos humanos, el derecho a la no discriminación, la vida privada y otras garantías, pero la prensa mexicana parece no prestarle mucha atención.

Encabezados, notas, fotos, videos, audios que ofenden, denigran, discriminan, humillan. En la prensa, la radio, la TV e Internet, los medios califican y agreden a cuanta persona se les ponga enfrente bajo el amparo de la libertad de expresión.

A la comunidad gay le siguen diciendo "putos o tortilleras"; cualquier persona que trabaja en el gobierno es corrupta y huevona por el simple hecho de trabajar en el gobienro; las personas víctimas del delito no merecen respeto y sus fotografias en la primera plana son las que venden. Cualquier persona es juzgada y señalada por los medios como "culpable", aún cuando la Constitución establece la presunción de inocencia.

¿Qué clase de libertad de expersión exigimos como periodistas si no somos capaces de respetar al resto de la sociedad?

Qué fácil es ampararse en esa libertad de expresión para no reespetar al resto de las personas... y encima de todo, "hacer la chillona" cuando alguien nos dice que nos hemos excedido.