jueves, junio 24, 2010

“Es ella o nosotros” y ella fue despedida... y a merced del crimen

Ayer el Centro de Periodismo y Ética Pública (Cepet) publicó una entrevista con la colega Karla Tinoco Santillán, hasta hace unos días corresponsal del diario Opinión Milenio, con sede en Torreón, en el norteño estado de Coahuila.

La entrevista fue para hacer público un caso que pareciera cotidiano, la reportera basada en Durango había sido amenazada por presuntos criminales, pero en realidad fue para denunciar que adicional a las amenazas, Tinoco Santillán fue simple y sencillamente despedida del periódico, con el argumento de que ponía en riesgo la seguridad del resto del personal e instalaciones de este importante medio de comunicación que pertenece al monstruo mediático del norte del país, Grupo Multimedios.

¿Qué pasa con los medios en México?

Es cierto y hasta válido el argumento de Grupo Multimedios, de Opinión Milenio, de salvaguardar la integridad y seguridad de su personal en caso de que los presuntos criminales que amenazaron a Karla optaran por atentar en contra de ella dentro de las instalaciones del periódico, pero no puede justificarse que opten por dejar abandonada y a su suerte a una reportera, a una persona, sea quien sea.

Karla trabajaba por honorarios, y por lo tanto sin derecho al pago de una indemnización, sin derecho a seguridad social. Si Karla es víctima de un atentado contra su vida, no recibirá el apoyo de nadie que no sean sus familiares y amistades... y seguro de la clase política que para esas cosas se pinta sola, pero que lo hacen una vez que se ha cometido el atentado.

El caso de Karla Tinoco muestra, una vez más, las deplorables condiciones laborales y de vida de quienes nos dedicamos a este oficio de contar historias.

El caso de Karla Tinoco muestra también una vez más, que para las y los empresarios de los medios, en este caso Francisco González, dueño de Grupo Multimedios, las y los periodistas somos desechables y sustituibles. Y si no me creen, pues pregúntenle a la reportera despedida, porque ahora ningún medio de Durango y Coahuila le quiere dar empleo.

El caso de Karla Tinoco es otro triste ejemplo de que es mejor optar por la autocensura que por informar, para evitar ser objetivo de quienes prefieren la secrecía por encima del derecho a informar y ser informado.

Opinión Milenio es, como dije, parte de Grupo Mutimedios, empresa propietaria de Milenio Diario y Milenio Televisión... que casualmente ha entrado en una serie de dimes y diretes con ideólogos de la izquierda mexicana, pero eso... será tema del siguiente comentario.

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