jueves, octubre 07, 2010

La indolencia ciudadana que lastima tanto como las balas

Hoy con emociones encontradas leí esta nota de la Agencia EFE de España:

Moscú, 7 oct (EFE).- Los moscovitas rinden hoy tributo a la periodista rusa Anna Politkóvskaya en el cuarto aniversario de su asesinato con ofrendas florales y un mitin, para denunciar la falta de avances en la investigación del caso.

En el portal del domicilio en Moscú, donde fue asesinada la periodista del bisemanario “Nóvaya Gazeta”, muchos ciudadanos depositaron ramos de rosas rojas y crisantemos.

El director de esa revista, Dmitri Murátov, propuso llamar Anna Politkóvskaya a la calle de Moscú donde vivía y fue asesinada la periodista rusa crítica con el Kremlin. (Nota completa)


Con emociones encontradas porque no se si estoy muy de acuerdo en convertir en mártires a periodistas asesinados o asesinadas y ponerle su nombre a las calles donde viven.

Conmovido porque a cuatro años de distancia cientos de personas recordaron a la periodista asesinada y exigieron una vez más a su gobierno que se castigue a las personas responsables del crimen.

Pero sobre todo triste, decepcionado, frustrado, porque estamos lejos... a años luz... de ver una movilización como esta en nuestro México.

En México tardamos y reaccionamos tarde cuando un o una colega o un medio es víctima de agresiones.

En México las autoridades ni investigan ni mucho menos resuelven los crímenes contra nuestro gremio.

En México muchas organizaciones sociales y sobre todo muchas organizaciones de periodistas sólo actuan si obtienen algo a cambio (reflectores, notoriedad, dinero).

Y lo más triste.

En México, cuando la prensa es silenciada, la sociedad NO SE CONDUELE, no le interesa, no reclama ni exige, porque no sabe o ha olvidado que agredir y lastimar la Libertad de Expresión es agredir y lastimar el derecho ciudadano a saber y recibir información.

Largos años de corrupción y cochupos de la prensa mexicana nos hacen perder credibilidad ante esta sociedad a la que decimos servir, pero que no derrama una lágrima ni manda una flor de condolencia cuando alguien de nuestro gremio cae abatido por las balas.

Triste.

1 comentario:

La poesía no se vende dijo...

Yo no creo en esto que dices, yo difiero, yo creo que la población sabe que si a los periodistas no se les respeta, a ellos menos; yo veo a unos mexicanos que confían en el apoyo de sus periodistas para elevar su voz cuando tienen problemas y veo que les participan a los y las periodistas sus inquietudes para hacerse escuchar incluso por el gobierno;
y veo que ese silencio es más solidario, que la presencia física en un panteón con claveles y crisantemos.