jueves, noviembre 25, 2010

Violencia de género y los medios... Ni una más

Como cada año veremos noticias, entrevistas, reportajes, crónicas, historias de vida, números y datos duros sobre la situación de la terrible violencia de género que vive nuestro país.

Veremos y escucharemos los "sesudos" comentarios de periodistas y analistas que lamentarán que en México mueran miles de mujeres consecuencia de la violencia domética y escucharemos también la forma en cómo se cometen errores al sobredimensionar o minimizar lo que no conocemos ni reporteamos debidamente.

Escucharemos y leeremos las frases de "el Día de la No Violencia hacia las mujeres debería de ser todos los días", "Exijamos al gobierno que se ponga a actúar en vez de dar discursos".

Ojalá leamos y escuchemos a quienes leen noticias en radio y TV esa tan urgente y necesaria autocrítica que reconozca que no tienen la menor idea de lo que es la violencia de género, que reconozcan que en sus espacios noticiosos y sus páginas reproducen actos violentos tan sólo en el uso del lenguaje y las decisiones editoriales que toman.

Que critiquen que son sus propias empresas las que reproducen estigmas y convenciones sociales que minimizan a las mujeres en sus telenovelas, en sus programas de cuasi humor machista y misógino, en vestir con minifalda a las presentadoras del clima o anunciar sin pudor en estos tiempos navideños los lindos juguetes para "niños y niñas" y tanta publicidad feminizada.

Ojalá se dejen de falsos discursos y acepten que somos los medios y sus comunicadores y comunicadoras quienes hemos contribuido negativamente en facilitar la violencia en todas sus expresiones en la forma en cómo generamos noticias y cualquier otro mensaje.

¿A poco no andan haciendo noticia con el calendario de las sobrecargos de Mexicana?

lunes, noviembre 08, 2010

La hipocresía de la SIP

En Mérida, Yucatán, México se realiza la reunión de la Sociedad Interamericana de Prensa, donde el mensaje ha sido uno solo: Exigir el fin de las agresiones a medios y los asesinatos de periodistas en el hemisferio, con especial atención, claro, a los casos de México y de Honduras, donde la muerte de colegas ha superado la decena en cada Nación.

Los integrantes de la SIP nuevamente lanzaron su grito por la defensa de la libertad de expresión y el fin a la censura, venga de donde venga.

Me sumo, me sumaré siempre a la lucha por la libertad de expresión, pero también me obligo a recordar algo. La SIP es el club de los dueños de los medios del continente, los potentados empresarios que ante todo les interesa defender sus intereses comerciales más que su compromiso con la sociedad que debe ser informada.

A este club de ricos que NO son periodistas (acaso una ínfima minoría), no les interesa la integridad de periodistas que integran sus redacciones, pero que sí les hacen generar dinero.

Señores y señoras de la SIP... ¿cuánto pagan a sus periodistas?, ¿cuántos de ustedes ofrecen seguros de vida, de gastos médicos o por incapacidad por accidente de trabajo?, ¿cuántos de ustedes ofrecen al menos empleos seguros y no por contratos de honorarios?

Señores y señoras de la SIP... ¿cuánto invierten en entrenamiento para sus periodistas?, ¿cuándo nos han dejado de ver como simples mercancías?, ¿cuándo han respetado la cláusula de conciencia de un periodista?, ¿cuántas veces han cedido a la censura del poder o por intereses comerciales por encima de la responsabilidad social de informar o al menos por respeto al trabajo realizado por quienes salimos diariamente a la calle a reportear?

Señores y señoras de la SIP... Su discurso apesta a hipocresía