miércoles, junio 29, 2011

La ciudad silenciada

Piedras Negras, Coahuila.- Secretos a voces, rumores repetidos, sensaciones en el aire caliente que sofoca. Los “malosos” mandan en casi todo y están metidos hasta en la sopa, incluso, en las redacciones.

Manuel nos dijo a Daniel y a mi que no era seguro volar a Nuevo Laredo, Tamaulipas y prefirió reservarnos un vuelo a Monterrey, Nuevo León, donde curiosamente acababa de estar. Un día antes de mi llegada a Monterrey en esa ocasión, se había registrado una balacera, el día que regresé al DF, colgaron a dos personas de un puente, uno aún con vida. Y Manuel había dicho que era más seguro.

La autopista Monterrey-Nuevo Laredo transcurrió sin incidentes, salvo los dos personajes que atentamente nos observaban mientras comíamos en un parador. Tres cuates con aspecto fuereño a bordo de un Tsuru rotulado por el periódico “Zócalo” de Piedras Negras y hablando de temas de seguridad y periodismo, evidentemente llamaban mucho la atención.

La autopista termina en Nuevo Laredo, donde se convierte en una vía federal angosta, abandonada y muy peligrosa. En el tramo de apenas 150 kilómetros que separan esta ciudad de Tamaulipas y Piedras Negras en Coahuila es zona de tránsito de migrantes y de criminales. Después del Puente Comercial Internacional Colombia, extraño “codo” territorial de Nuevo León, comienza un enorme tramo de la “Tierra de Nadie”.

Tres retenes de la Armada de México dos de ellos separados por menos de dos kilómetros de distancia, y en los tres nos detuvieron para hacer la revisión rutinaria; prácticamente nadie se salva y es que como dicen en esta frontera “desde que llegaron los marinos nos sentimos con calma; aquí no puedes confiar ni en las policías ni en el Ejército, porque trabajan para los malosos”.

Mucho se habla de la escalada de violencia en Nuevo León y Tamaulipas, consecuencia del control que ejerce el grupo criminal de Los Zetas en estas entidades y que cotidianamente se reflejan en enfrentamientos, asesinatos, secuestros y sobre todo, actos de intimidación.

Pero en Piedras Negras eso no es noticia, porque es una ciudad silenciada por el crimen organizado. En esta ciudad mandan Los Zetas y nadie se les enfrenta. Cobran cuotas a comerciantes, imponen sus condiciones a los migrantes a quienes incluso obligan a actuar como “mulas” para pasar droga a Estados Unidos, so pena de asesinar a sus familias.

Las “Focas”, como llaman aquí a quienes hacen esa labor de vigilancia callejera, se les ve en todas partes, no se esconden; están fuera de los centros comerciales y en los alrededores de las plazas públicas. En bicicletas o motonetas recorren las calles de Piedras Negras para dar cuenta de todo lo que sucede, hoy particularmente sobre la presencia de esos dos periodistas que vienen del DF.

“Focas”, porque al primer informante y líder de los “Zetas” en esta ciudad se le conocía como “Fox 1” y pues entre colegas le comenzamos a decir “Foca”, por seguridad, confiesa un colega reportero que cubre policía.

En Piedras Negras hay “Focas” civiles, adolescentes y jóvenes sobre todo; pero los hay también que visten uniforme de la Policía Municipal. No es raro verles con dos teléfonos celulares y dos radios de onda corta; en uno reportan a sus superiores, en el otro a sus “jefes”.

Ser periodista en Piedras Negras

Hacer periodismo en esta frontera no es fácil como en muchos otros sitios del país. Hablar de temas de narcotráfico está definitivamente vetado, la autocensura es la alternativa de supervivencia, pero los “malosos” no tienen empacho en dictar los temas cuando así les conviene.

Hay periodistas que se encuentran en la nómina de los criminales y actúan como sus “jefes de prensa” hablando a otros periodistas, dándoles línea, dictándoles la información que se puede publicar y especialmente la que no se debe de publicar.

La anécdota reciente fue la de un joven fotoperiodista que le ganó al resto las tomas de una persona asesinada; ese mismo día recibió una “lección”. Fue privado de su libertad, golpeado, amenazado y tirado en una calle abandonada. Entre el gremio ronda la versión de que fueron los propios colegas quienes “lo pusieron” por andarse metiendo donde no debía.

Aquí a los periodistas se los llevan por las buenas o por las malas para ser “tableados”; son sometidos por los “malosos” para recibir tablazos en las nalgas como medida precautoria.

La peor anécdota fue la del colega asesinado por una nota que “reporteó” de un boletín de prensa de la Procuraduría General de la República (PGR). El error no fue de él, sino de sus jefes que le “firmaron” la nota.

El periodismo de esta región se ejerce libre cuando se trata de criticar a las autoridades a algunos empresarios o sindicatos, aún entre periodistas; pero es acallado cuando supone referirse a las actividades criminales o del ex gobernador Humberto Moreira.

En Piedras Negras no fue noticia el hecho de que llegaron los marinos en las primeras horas de un lunes a un bar a detener a los comensales, de todos conocidos operadores del crimen organizado. Este suceso no fue difundido en la prensa local.

Tampoco cuando una mujer fue asesinada por una bala perdida de un escolta de un alto funcionario del Gobierno del Estado y por el contrario la versión oficial fue que la señora estaba involucrada con los criminales.

Un periodista me dice que conoce de años a la madre de la mujer muerta y de sobra le consta que era una ciudadana más de Piedras Negras, pero en este caso, pasó a ser una mala persona y por eso la mataron.

Así es Piedras Negras, Coahuila, ciudad natal de la esposa del ex gobernador y actual presidente Nacional del PRI, Humberto Moreira, de quien dicen... decide hasta el último soplo del viento.

jueves, junio 23, 2011

No sorpende, pero se confirma que en Chiapas, hay un gobierno cacique y de piel delgada

El periodista no debe calificar, sino mostrar lo que sucede y que estos hechos sean los que normen el criterio ciudadano.

Pero ante la crudeza de la realidad es casi imposible no dar una opinión sobre la forma en cómo el gobierno de Juan Sabines Guerrero pretende procurar y administrar justicia contra sus enemigos políticos.

Sabido es y lo he hecho público que durante mi estancia en aquella entidad me tocó el arribo de este personaje, tristemente sobrino de uno de los mejores poetas que ha dado la Nación, a la silla de Gobierno y que poco tardaron en dejarme de invitar a sus eventos, pues como siempre llega tarde, yo nunca le esperé.

Pero ahora este sujeto empleado de las y los chiapanecos pretende utilizar a la fiscalia del estado para intimidar y encarcelar a un colega que de sobra se ha ganado su prestigio como un periodista honesto y de gran estatura moral.

La Procuraduría General de Justicia del Estado de Chiapas pretende involucrar a Isaín Mandujano Camacho en la agresión que sufrió otro periodista, Jacobo Elencavé y emite un comunicado digno de las peores redacciones de la nota roja, plagado de calificativos, ofensas y lo que es peor... con "dichos" que "suponen" la "presunta comisión de delitos", cosa más alejada del principio del Derecho que debe imponer la representación social.

Aquí transcribo el comunicado de la PGJE

lunes, junio 06, 2011

Malova, la rifa del auto y el cochupo de cada año.

El gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez, mejor conocido como Malova pidió que no lo malinterpretaran, que rifaba un auto para "agradar" a periodistas que normalmente le acompañan en sus actividades cotidianas.

Fué más allá el ex priísta, ahora gobernante con los colores del Partido Acción Nacional: "No, si no les gusta esto no vengo a desayunar con ustedes y no hago ninguna rifa. Yo no estoy tratando de imitar, si se fijan no traigo discursos leídos, lo que les digo se los digo de corazón y se los digo con todo ánimo, nadie tiene ningún compromiso conmigo ni con mi gobierno por este desayuno, ni por la rifa, sino simple y sencillamente es una señal de que los tomo en cuenta, pero si no están agradados con eso no pasa nada."

Lo peor de todo es que esta escena podría repetirse en cualquiera de las 32 entidades del país, en cualquiera de los más de dos mil municipios mexicanos, como hace apenas unos años cuando el ex priista y ahora dizque perredista Juan Sabines Guerrero, gobernador de Chiapas, regaló teléfonos inteligentes Blackberry a su "fuente".

O cuando hace más años los periodistas que cubrían... (rellene usted el espacio).

Cada año, cada 7 de junio y sus vísperas y postrimerías, se vienen los desayunos, comidas, cenas, festejos por el Día de la Libertad de Expresión, donde gobernadores, congresistas, ediles y cuanto funcionario y funcionaria pueda, pretende "agasajar" a la prensa con regalitos, rifas, "Premios nacionales y/o estatales", etc, etc, etc.

Cada que se repite esta efeméride ya se ven a las asociaciones, organizaciones, sindicatos y clubes de periodistas "pasando la charola" con sus "amigos de la prensa" para que les paguen el festejo y hasta sean las y los invitados de honor y se toman la foto en el, para muchos añorado, "besamanos" y para otros tan vigente como su credencial para votar nueva.


Los discursos de siempre... "apoyamos y defendemos la Libertad de Expresión", como recién dijo el ex panista ahora priista, Gerardo Buganza, secretario general de Gobierno en Veracruz y lo dirá el presidente y el resto de gobernantes... nomás que no se les olvide que el 70% de las agresiones contra periodistas y medios de comunicación vienen de parte del Estado y 99% de éstos agravios siguen impunes... entre ellos el 100 por ciento de los asesinatos cometidos desde 2004.

Y la SIP, el club de los dueños de los medios, volverá a gritar contra quienes pretenden acallar a la prensa, pero también callarán su miseria humana de no pagar salarios dignos, de no dar seguridad social ni condiciones laborales a sus periodistas.

Y lo peor de todo... aunque no lo crean hay algo peor... que muchos y muchas en el gremio periodístico está de acuerdo con estas rifas, tamales y apapachos... así que no esperen que la clase política deje éstas prácticas si siguen pidiendo su "apoyito", su boleto pa'la rifa y su Itacate para la familia.