miércoles, julio 27, 2011

En Veracruz el crimen organizado y el Estado, atentan contra periodistas

Foto de Notiver

Apenas estuve en Coatzacoalcos, Veracruz, acompañando a colegas periodistas y por invitación de Reporteros Sin Fronteras, para hablar de autoprotección. No era la primera vez que iba a esa entidad; en los últimos meses he estado en aquella ciudad, pero también en Tantoyuca, en Córdoba, en Orizaba y tres veces en Xalapa.

No me cuentan el clima de tensión que viven muchos y muchas colegas; apenas en Coatzacoalcos, varios y varias colegas me comentaban no sólo de las amenazas que han recibido por parte de bandas criminales. En algún restaurante me advirtieron que "eso aquí no se menciona", cuando por alguna razón mencioné a "Los Zetas".

También me hablaban de que desde que llego Javier Duarte al Gobierno del Estado, ha habido una campaña perversa en contra de periodistas, a quienes les han fabricado delitos para encarcelarles, a pesar de que el secretario de Gobierno, Gerardo Buganza y el propio gobernador Duarte han dicho incansablemente que les preocupan las agresiones contra periodistas y medios de comunicación.

El asesinato de la reportera Yolanda Ordaz es una triste muestra de que al Gobierno de Veracruz no sólo no le interesa investigar los muchos crímenes, sino que prefiere contribuir al desprestigio de las personas asesinadas antes de cumplir con el trabajo encomendado de investigar el crimen y atrapar a quienes tengan que ver.

Con desparpajo Reynaldo Escobar, procurador General de Justicia del Estado de Veracruz, pretendió asegurar que Yolanda estaba ligada con criminales y por eso la mataron (audio). ¿Así pretende dar seguimiento a este y otros asesinatos cometidos contra colegas, incluyendo los casos del propio diario Notiver? Este año van cuatro asesinatos en esa entidad y el gobierno de Duarte apenas lleva unos meses. ¿Qué podemos esperar durante todo su sexenio?

Suscribo el reclamo de Notiver de que el procurador debe renunciar, como lo exigió hoy en una editorial, pero no sólo debe renunciar, los medios y especialmente Notiver y la familia de Yolanda, deberían demandarlo por difamación y calumnia y debe ser investigado por violar las leyes aplicables por su irresponsable actuación como servidor público.

Lo peor de todo es que Reynaldo Escobar ha probado de sobra su desprecio al gremio y si no, basta recordar esta denuncia pública de cuando agredió a un colega siendo, paradójicamente, presidente de la Comisión Estatal para la Defensa de los Periodistas.

En menos de un mes Veracruz pasó del quinto al primer lugar de las entidades más peligrosas para ejercer el periodismo, porque se nota, que Javier Duarte y su gabinete tienen la piel muy sensible.