lunes, agosto 22, 2011

La Web 2.0 que no entienden quienes gobiernan

Primero fue la orden de la Presidencia de la República y todo el Gabinete y las Secretarías de Estado se vieron obligadas a abrir perfiles en Twitter, páginas en Facebook y canales en YouTube (por lo menos), para que el Gobierno Federal estuviese presente en las redes sociales... para entrarle al lenguaje 2.0.

La semana pasada, el Gobierno del Distrito Federal emitió un decreto en el que "ordena" a sus dependencias y sus titulares que a más tardar en 12 meses deberán tener una cuenta en Twitter y una página en Facebook. El GDF superó el ridículo federal de volverlo obligatorio. (Nota)

¿Es necesaria la obligatoriedad?, ¿estar en Twitter y Facebook es suficiente?

Por supuesto que no. Estar en Redes Sociales por decreto no significa ser 2.0 y para muestra más evidente, la cuenta de Twitter del secretario de Seguridad Pública Federal, Genaro García Luna que puede tener muchísimos seguidores, pero sólo ha publicado un mensaje.

Tener presencia tampoco nos vuelve 2.0 en automático. Las redes sociales son interactivas, son una forma de establecer comunicación entre iguales y no sólo esperar que nos lean... eso es ser 1.0, ser la vieja Internet y eso es lo que sucede con los gobiernos, que no terminan de entender de lo que se trata este nuevo modelo de comunicación.

La Presidencia de la República dispuso la obligatoriedad a las Secretarías de Estado y a la PGR, no así a los organos desconcentrados y descetralizados, y al mismo tiempo intenta establecer una política de comunicación y un "protocolo" de reglas básicas de qué públicar, cómo hacer, cuándo hacerlo, etc.

Sin embargo ese protocolo que afirman es "reservado" (basta pedirlo por Ley de Transparencia), es contradictorio al espíritu de diálogo en las redes sociales.

Las Secretarías de Estado están obligadas a seguir a sus pares y a sus titulares, pero los titulares pueden seguir a quién se le de la gana y no tienen que seguir a su Secretaría, por ejemplo.

Las Dependencias de primer nivel NO PUEDEN referirse a su titular ni ningún otro funcionario del Gabinete por su nickname, sino que deben poner el nombre completo. Es decir, no pueden poner un tuit que diga @FelipeCalderon, sino que deben escribir Felipe Calderón Hionojosa.

Las dependencias tienen PROHIBIDO dar retuit a cualquier mensaje.

Ni en Twitter ni en Facebook se puede responder a NADIE; el Gobierno Federal sólo quiere que le lean, pero no le interesa atender a ninguna persona que pregunte, comente o reclame a través de las Redes Sociales.

Ah, pero eso sí, nadie le amarra las manos a Javier Lozano que se la pasa tirándose "tuitazos" con medio mundo; ni tampoco les amarran las manos a los secretarios "suspirantes".

Y lo peor es que muchos medios y periodistas sólo andan leyendo tuits de burócratas para convertirlos en noticia y no alcanzan a percatarse de este tipo de prácticas.

Esa es la visión 2.0 del Gobierno Federal, ya veremos que sucede con el Gobierno del Distrito Federal con su decreto.

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