jueves, abril 25, 2013

Mi renuncia que no es renuncia


Ante todo soy reportero. Casi 24 años dedicado a contar historias y a ser incómodo.

A partir de 2004, que comenzó esta imparable ola de agresiones contra colegas y medios en México, he dedicado parte de mi trabajo al acompañamiento, seguimiento y monitoreo de casos; en 2008 coordiné un programa de libertad de expresión en el Centro de Periodismo y Ética Pública(Cepet).

El desempleo me permitió concluir la redacción del Manual de Autoprotección para Periodistas, que pude imprimir con mis propios recursos en 2010 y que sigo distribuyendo y vendiendo por mi cuenta.

En los últimos tres años he impartido el Taller de Autoprotección para Periodistas en más de 30 ocasiones en 20 entidades federativas del país y en Honduras, compartiendo experiencias de seguridad personal y cobertura segura con cientos de colegas periodistas y estudiantes de periodismo y comunicación.

He acompañado los esfuerzos de la Casa de los Derechos de Periodistas en la protección y capacitación de colegas desde hace más de un año, además de que hemos empujado iniciativas de leyes de protección al ejercicio profesional del periodismo en diversas entidades federativas.

Como periodista independiente formo parte del Grupo Consultivo del Mecanismo de Protección del DF y soy Consejero en el Mecanismo (Federal) de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.

En semanas recientes he podido impartir un módulo de periodismo de riesgo y cobertura segura en el Diplomado en Periodismo de la Universidad de las Américas de Puebla.

Hoy decido renunciara este trabajo que he hecho por voluntad propia y con escasa ganancia económica.

Renuncio no porque deje de contribuir en el acompañamiento y protección de periodistas en este país .

Renuncio, porque he decidido aceptar la invitación de Juan Carlos Gutiérrez, jefe de la Unidad para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, para incorporarme de manera formal al Mecanismo (Federal) de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, para hacer lo que he venido haciendo: acompañar a periodistas y medios que se encuentran bajo amenazas, contribuir en el fortalecimiento de sus capacidades de autoprotección y ayudar a generar protocolos de seguridad efectivos.

NINGÚN Mecanismo funciona por el simple hecho de existir ni da resultados por decreto; se requieren acciones efectivas no sólo para brindar protección policiaca, sino para brindar protección y seguridad en todos los sentidos a quienes enfrentan riesgos por ejercer su derecho a defender derechosy/o informar a la sociedad.

NINGÚN Mecanismo funciona si tampoco lo obligamos a que funcione. Los Mecanismos no sirven si sólo los criticamos y descalificamos.

Por eso acepté este empleo, para seguir haciendo lo que he hecho por varios años, ahora desde la estructura de las Instituciones.

Soy y seguiré siendo reportero y crítico a lo que no sirva.Y si mi paso por este Mecanismo no funciona, entonces seré el primero en presentar mi renuncia.

Eso si… seguiré reporteando y colaborando con aquellos medios que me lo permitan. Seguiré impartiendo clases cuando pueda en el Centro de Formación en Periodismo Digital de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y en la Universidad de las Américas de Puebla (UDLAP). Seguiré impartiendo el Taller de Autoprotección para Periodistas en aquellas ciudades donde me inviten a impartirlo.

Para mi el ser funcionario público en este caso, será la manera de poder apoyar a mis colegas.

lunes, abril 22, 2013

Superando la victimización, periodistas actúan


Hace unos días, junto con el periodista Rogelio Hernández López y el abogado Edgar Omar Viniega, ambos de la Casa de los Derechos de Periodistas (CDP), fui a la ciudad de San Luis Potosí, capital del estado del mismo nombre, en el altiplano del país.

Fuimos a impartir un nuevo Taller de Autoprotección para Periodistas convocado por el Colegio de Periodistas y Comunicadores. Un taller al que inicialmente convocamos a 50 colegas y llegaron más de 60 provenientes de cuatro regiones de la entidad, especialmente de la región Huasteca, donde las amenazas a periodistas son constantes.

Colegas se reconocen vulnerables, pero no se quedan con esa autovictimización que a veces inmoviliza, sino que convocaron a este ejercicio de reflexión para una cobertura más segura y además lograron cosas importantes con nuestro respaldo, el de la CDP como organización de periodistas y el nuestro en lo personal.

Logramos que dos universidades, una pública y una privada, aceptaran sentarse a analizar la pertinencia de seguir apoyando cursos de este tipo en toda la entidad.

Logramos que después de este taller, le pongamos fecha a dos talleres iguales en otras regiones de SLP.

Allí logramos que un diputado local mostrara una iniciativa de ley de Protección a Periodistas que, como suele pasar, querían mantener oculta a quienes pretende beneficiar: periodistas.

El diputado aceptó hacer lo que le tocara hacer para que la iniciativa no se discutiera en el Congreso del Estado, si ésta no iba acompañada de las reflexiones del gremio potosino. Se trata de que no legislen a nuestras espaldas.

Pero en este ejercicio también logramos algo importante. El presidente municipal de San Luis Potosí declaró públicamente a esta ciudad como una ciudad que brindará refugio hasta por seis meses a periodistas en riesgo y bajo amenazas, sin importar la entidad federaria donde labore.

Se trata de que se lo estemos recordando todo el tiempo y proponga ante el Cabildo potosino los recursos necesarios para contar con presupuesto para estas acciones de protección.

Sin duda, dos días de taller en SLP fueron fructíferos, especialmente para quienes ejercen el periodismo en esta entidad y que puedan pasar del discurso a la acción; que dejen de pensar que no se puede y hagan lo que sí se puede.

Y sobre todo, las y los colegas de SLP demostraron que tienen las ganas de fortalecerse y no esperar que alguna organización les diga qué hacer para protegerse y de paso exigir a las autoridades municipales y estatales a que brinden garantías para el libre ejercicio del periodismo.

miércoles, abril 10, 2013

Veracruz, otra vez Veracruz

Foto tomada del Portal Oficial Gobierno del Estado de Veracruz


Aunque no quiera, pero de verdad los hechos me obligan a volver a hacer referencia a lo que sucede en el estado de Veracruz.

Cuando de repente las cosas parecen menos peores, ¡zas!, algo sucede y nos devuelve incluso detrás de la línea de golpeo, como dijeran en el argot del futbol americano.

No es sólo el "chayopremio" que un grupo de periodistas lambiscones le entregó al gobernador Javier Duarte, no es sólo la "pronta y expedita" aplicación de la justicia en la sentencia de quien dice el juez, es asesino de la periodista Regina Martínez, es la manera en que el Estado Veracruzano cree que resuelve su crisis de credibilidad.

Y es que a la par de estos dos sucesos ya muy comentados, vinieron nuevas agresiones contra el gremio.

En Xalapa, la capital de Veracruz, una conductora de noticias y corresponsal de medios de la Ciudad de México fue despedida por su posición crítica a los gobiernos Estatal y Federal (del mismo partido), mientras que un  fotoperiodista es agredido, humillado y encarcelado por policías estatales al mando de Arturo Bermúdez Zurita, por el simple hecho de cumplir con su responsabilidad.

No sobra recordar que el mismo Bermúdez Zurita, jefe máximo de la policía veracruzana, amenazó con encarcelar a un fotoperiodista por hacer su chamba y luego se negó a atender una solicitud de entrevista de este escribiente, como lo comenté en mi post anterior.

En la misma ciudad capital, el director de Tránsito amenaza a periodistas que le resultan incómodos porque hacen su trabajo de informar y lo mismo sucedió con policías municipales en la ciudad portuaria de Minatitlán (al sur del Estado), porque un fotoperiodista hace lo que sabe hacer: tomar fotografías noticiosas.

No es suficiente: En la ciudad cafetalera de Córdoba (centro del Estado), una periodista fue golpeada por un ciudadano que se siente con el mismo derecho de impunidad promovido por los agentes del Estado.

En la región huasteca, las y los periodistas se encuentran amenazados por funcionarios municipales y caciques locales por cumplir con su labor reporteril.

Pero el gobierno de Duarte insiste en mostrar el aparador limpio, pero oculta la bodega llena de basura y desperdicios. Como aquella explicación de qué es el "Baño Ruso": la cara limpia y el culo sucio.

Hace unos días me preguntaron por enésima vez mi opinión sobre la situación  de periodistas y medios en Veracruz y me sigue pareciendo que va de mal en peor. Ahora el Gobierno por acción u omisión parece dar señales de ser un Estado represor y autoritario.

Por cierto, el titular de Seguridad Pública expresó su interés en capacitar a periodistas que cubren hechos policiacos. Yo lo invito públicamente a que me acompañe al próximo Taller de Autoprotección para Periodistas en Veracruz. Seguro encontraremos el mejor modelo de entrenamiento.