miércoles, abril 10, 2013

Veracruz, otra vez Veracruz

Foto tomada del Portal Oficial Gobierno del Estado de Veracruz


Aunque no quiera, pero de verdad los hechos me obligan a volver a hacer referencia a lo que sucede en el estado de Veracruz.

Cuando de repente las cosas parecen menos peores, ¡zas!, algo sucede y nos devuelve incluso detrás de la línea de golpeo, como dijeran en el argot del futbol americano.

No es sólo el "chayopremio" que un grupo de periodistas lambiscones le entregó al gobernador Javier Duarte, no es sólo la "pronta y expedita" aplicación de la justicia en la sentencia de quien dice el juez, es asesino de la periodista Regina Martínez, es la manera en que el Estado Veracruzano cree que resuelve su crisis de credibilidad.

Y es que a la par de estos dos sucesos ya muy comentados, vinieron nuevas agresiones contra el gremio.

En Xalapa, la capital de Veracruz, una conductora de noticias y corresponsal de medios de la Ciudad de México fue despedida por su posición crítica a los gobiernos Estatal y Federal (del mismo partido), mientras que un  fotoperiodista es agredido, humillado y encarcelado por policías estatales al mando de Arturo Bermúdez Zurita, por el simple hecho de cumplir con su responsabilidad.

No sobra recordar que el mismo Bermúdez Zurita, jefe máximo de la policía veracruzana, amenazó con encarcelar a un fotoperiodista por hacer su chamba y luego se negó a atender una solicitud de entrevista de este escribiente, como lo comenté en mi post anterior.

En la misma ciudad capital, el director de Tránsito amenaza a periodistas que le resultan incómodos porque hacen su trabajo de informar y lo mismo sucedió con policías municipales en la ciudad portuaria de Minatitlán (al sur del Estado), porque un fotoperiodista hace lo que sabe hacer: tomar fotografías noticiosas.

No es suficiente: En la ciudad cafetalera de Córdoba (centro del Estado), una periodista fue golpeada por un ciudadano que se siente con el mismo derecho de impunidad promovido por los agentes del Estado.

En la región huasteca, las y los periodistas se encuentran amenazados por funcionarios municipales y caciques locales por cumplir con su labor reporteril.

Pero el gobierno de Duarte insiste en mostrar el aparador limpio, pero oculta la bodega llena de basura y desperdicios. Como aquella explicación de qué es el "Baño Ruso": la cara limpia y el culo sucio.

Hace unos días me preguntaron por enésima vez mi opinión sobre la situación  de periodistas y medios en Veracruz y me sigue pareciendo que va de mal en peor. Ahora el Gobierno por acción u omisión parece dar señales de ser un Estado represor y autoritario.

Por cierto, el titular de Seguridad Pública expresó su interés en capacitar a periodistas que cubren hechos policiacos. Yo lo invito públicamente a que me acompañe al próximo Taller de Autoprotección para Periodistas en Veracruz. Seguro encontraremos el mejor modelo de entrenamiento.

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