martes, mayo 21, 2013

Las malas cabezas las hacen malos periodistas

Sin lugar a dudas el periodismo seguro comienza por el buen periodismo, haciendo bien nuestro trabajo de documentar hechos, confrontar fuentes, investigar y siendo precisos en el manejo de información.

Muchas agresiones y atentados contra periodistas han sido consecuencia de las malas prácticas periodísticas.

De ninguna manera todos aquellos y aquellas periodistas que han sido objeto de agresiones, secuestros o asesinatos han sido malos periodistas, es preciso aclararlo, pero en muchas ocasiones cuando el o la periodista hace mal su chamba, acusa en falso, vuela la nota, inventa datos, entonces es vulnerable.

En muchas charlas con colegas periodistas he insistido en la importancia de no caer en el juego de nuestras fuentes reproduciendo su lenguaje. Ni el de los criminales ni el de las autoridades o las de cualquier otro grupo o persona.

El problema no es privativo de México, se reproduce por lo menos en América Latina.

Hoy me encuentro una nota del diario Clarín de Argentina que hace referencia a la situación del Blog del Narco.

La cabeza es lamentable, pues acaba de inventar una nueva categoría de periodistas, "Periodista Antinarco".

Yo quisiera saber qué pretende Clarín al usar este "concepto". ¿Hay periodistas que luchan contra el narco como si fueran una fuerza especial de la policía o las fuerzas armadas? ¿Serán periodistas que tienen la encomienda de publicar todo lo que sea en contra de grupos de narcotraficantes?

¿Será que para Clarín es válido inventar una categoría periodística?

No tengo la certeza de que Clarín haya suscrito el Código de Ética del Foro de Periodismo Argentino (Fopea), pero al menos quien puso ese encabezado ignoró los Criterios Profesionales con los que dice trabajar el grupo editorial propietario de este medio impreso de gran tradición en la Argentina.

jueves, mayo 02, 2013

No me voy a Gobernación ni al Mecanismo de Protección

Ante todo y por sobre todo debo reiterar que soy reportero y como reportero comienzo siendo claro, porque la precisión de la información es un valor del periodismo, y por eso les digo que por ahora sólo tengo una versión de los hechos, que es igual... La versión oficial.

NO VOY A TRABAJAR EN LA SECRETARÍA DE GOBERNACIÓN como lo había anunciado en días recientes, por invitación de Juan Carlos Gutiérrez, jefe de la Unidad de Promoción de los Derechos Humanos de esta instancia del Gobierno Federal y de la que depende directamente el Mecanismo de Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.

No estaré en el Mecanismo como responsable del seguimiento y acompañamiento de personas protegidas.

¿Por qué?

Reitero que tengo sólo la versión de la propia dependencia y es esta:

Un representante del Consejo Consultivo no identificado, la representación de la CNDH y de otras dependencias no identificadas que ocupan un asiento en la Junta de Gobierno de Mecanismo pidieron a Juan Carlos Gutiérrez que mi nombramiento fuese detenido.

Lo que son las cosas. Yo siempre he dicho que en nuestro país Twitter no tiene la fuerza para derrocar al gobierno, pero estas personas que reclamaron mi exclusión del Mecanismo se sintieron ofendidas y cuestionadas por mensajes que publiqué la noche del viernes 26 de abril en esta red social y hasta adujeron que mis opiniones "comprometieron el acuerdo de confidencialidad que debe privar en las sesiones de la Junta de Gobierno".

Tal vez no saben que las redes sociales son espacios donde cada quién decide cómo y con quién interactuar. Si quisiera "tuitear" a nombre de otra persona que no sea Andrés Solís Álvarez, entonces sería su Community Manager y le cobraría por eso.

Si mis mensajes resultaron molestos, no faltará quién me diga que debí ser prudente. Y yo les pregunto ¿prudente en favor de qué o de quién? Mi Time Line es público y pueden leer lo que escribí... Allí están esos tuits.

Lo que queda claro es que mis stalkers son bien chambeadores.

Pues bien. No trabajaré en el Mecanismo federal que está rearmándose con personas valiosas y con experiencia. Doy mi voto de confianza a Juan Carlos Gutiérrez y al equipo que está construyendo. Tienen la experiencia y sensibilidad para esta encomienda.

Y de la misma manera mantengo mi renuncia como consejero del mismo mecanismo federal porque no encuentro sentido para continuar en ese espacio.

Una vez más digo que los mecanismos por sí solos no sirven, tenemos que hacer que trabajen y hoy, con mayor razón estaré pendiente de que así sea.

Yo soy y seguiré siendo reportero y seguiré haciendo el periodismo que he hecho durante muchos años, siendo incómodo, porque periodista que no es incómodo es vocero.

Seguiré en este incansable esfuerzo de cuidar y proteger a mis colegas y sus medios, impartiendo el Taller de Autoprotección para Periodistas, como lo he hecho en más de 30 ocasiones en 20 entidades federativas en casi tres años. Mañana mismo estaré compartiendo con colegas de varios países en la ciudad de Toluca y en semanas venideras en otras ciudades.