lunes, noviembre 04, 2013

Seguimos desde las trincheras y sin respaldo

Como si fuese obra del destino, el pasado fin de semana de Halloween y Día de Muertos, una vez más nos reunimos más de un centenar de periodistas de todo el país para revisar nuestra situación profesional, laboral, legal, de seguridad, etc.

Fue el II Encuentro Nacional de Periodistas convocado una vez más por la Casa de los Derechos de Periodistas (CDP) y con el respaldo de Freedom House y la Comisión de Derechos Humanos del DF, que además prestó su propia casa para el evento.

Hubo reflexiones sobre lo que sí hemos podido hacer como gremio... hubo rockstars que lucieron para la foto, pero que no explicaron cosas que no sepamos, especialmente para quienes reportean diariamente en la calle bajo la mirada hostingante de grupos criminales y autoridades locales que gustan de obstruir nuestra labor.

Hubo una decepcionante mesa en la que debieron estar Laura Borbolla, fiscal Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) de la Procuraduría General de la República (PGR), y Juan Carlos Gutiérrez, responsable del Mecanismo Federal de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de la Secretaría de Gobernación (Segob).

No fueron, no pudieron, no quisieron o simplemente les pareció irrelevante reunirse con más de 150 periodistas de las 32 entidades del país, a quienes se supone.... deben proteger y garantizar su libre ejercicio profesional.

Prefirieron mandar representantes sin capacidad de decisión ni mucho menos de interlocución, como si con eso mostraran que realmente no les interesa el gremio por el cual tienen empleo y reciben un jugoso salario.

Sin embargo hubo grandes aportes de colegas periodistas que compartieron sus experiencias y aprendizaje.

Recuento necesario

Pero también fue necesario hacer un pequeño alto para ver qué hemos ganado en los últimos 14 meses, después del I Encuentro Nacional celebrado en agosto de 2012.

Un día antes, a petición de Judith Calderón y Martha Olivia López, presidenta y directora Ejecutiva de la CDP, me reuní con colegas que son además enlaces de esta organización en algunas entidades.

En un ejercicio tanto informativo como de absoluta transparencia, conversamos sobre lo que hemos avanzado en materia de autoprotección y cobertura segura.

En 14 meses he realizado con Rogelio Hernández López y Edgar Omar Viniegra, de la CDP, 17 talleres de autoprotección en Puebla, Hidalgo, Querétaro, Morelos, Oaxaca, Michoacán, Yucatán, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora, de donde han salido dos leyes aprobadas (Hidalgo y SLP) e iniciativas de ley en Querétaro, Morelos, Oaxaca, Nayarit y Quintana Roo y vamos caminando en proyectos de ley en el resto.

Por mi cuenta he realizado desde el I Encuentro Nacional otros 17 talleres de autoprotección en Veracruz, Estado de México, Querétaro, Oaxaca, Jalisco, Sinaloa, Hidalgo y Guerrero.

Hemos compartido experiencias con cerca de un millar de colegas en apenas 14 meses y destaca que en la gran mayoría de los talleres
han sido organizados y convocados por las y los propios periodistas que han logrado además convocar a diputados y diputadas locales, autoridades municipales y estatales y de universidades públicas y privadas..
Foto: Casa de los Derechos de Periodistas


Lo que falta

Los avances son importantes, pero también pudimos identificar los grandes pendientes.

Hay entidades donde no hemos podido llegar por el clima de violencia, la falta de interés gremial y hasta por el propio boicot de quienes no quieren que nos fortalezcamos.

Nos falta la presencia de directivos y editores en los talleres, que por obligación debieran estar, pues son quienes mandan a sus periodistas a hacer coberturas de riesgo.

Sigue pendiente la participación de policías y procuradurías, de jueces y magistrados, de congresistas, para que comprendan que no necesitamos sólo mecanismos de protección, sino protocolos de actuación y de respeto mutuo, capacitación a ministerios públicos y jueces para que sepan cómo hacer un mejor trabajo de perseguir y sancionar a quienes agreden a medios y periodistas.

Aún nos falta mucho, pero me congratulo por lo que hemos logrado en poco tiempo, con mucho trabajo y poco descanso; lejos de reflectores y de escenarios mediáticos, aunque también siendo dúramente criticados por periodistas y activistas y hasta por funcionarios y funcionarias de piel sensible que se arrugan ante el menor cuestionamiento de nuestra parte.

Vamos bien, pero podremos ir mejor.

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