martes, noviembre 11, 2014

Lo barato cuesta caro... que paguen

 ¿Qué motiva a una empresa o institución a pensar que las plataformas sociales de Internet como Twitter y Facebook pueden ser operadas por cualquier persona que tiene además el descaro de creerse creativa como para publicar mensajes como los recientes de Crunch y 50 Friends?

En 2009, cuando comencé a asesorar y a diseñar campañas de comunicación usando algunas redes sociales como Twitter y Facebook, el reto fundamental era convencer a las personas que toman decisiones que contratar jóvenes para administrar estos perfiles era un grave error, sobre todo si el único argumento era que "saben de Internet".

Su razón de peso es que les cuesta muy barato y no tienen que perder el tiempo en "diseñar una estrategia".

El tiempo siempre termina demostrando, como decían nuestros abuelos y abuelas, que lo barato cuesta caro y los casos recientes (porque hay decenas) son los de Nestlé y la cadena de pizzerías 50 Friends.

Pero aquí no son sólo errores de comunicación o faltas de ortografía o mensajes tontos; las personas que operaron las cuentas de Twitter de ambas marcas se fueron al exceso de ofender, denostar, humillar y hasta burlarse de la tragedia de 43 familias de los jóvenes desapaecidos.

Disculparse no es suficiente. Despedir a un empleado inepto no alcanza. Pero buscar la teoría del complot hasta ofende la inteligencia.

Deben aceptar públicamente que no saben comunicar, que carecen de directrices para generar mensajes y sobre todo, deben ofrecer una retribución a las familias ofendidas y no es con dotaciones de chocolates ni pizzas gratis... es una restitución de un daño causado y eso no significa que las familias no tengan derecho a acudir a un tribunal civil por el daño moral ocasionado.

Es la consecuencia de creer que la comunicación la hace cualquiera.

Yo por lo pronto dejo de consumir cualquier producto Nestlé y de 50 Friends.

lunes, noviembre 03, 2014

Impunidad traducida en... "nos hacemos que no escuchamos" (versión amable)

En Octubre de 2004 recuerdo haber participado en la primera movilización para reclamar contra las agresiones cometidas contra periodistas. En ese entonces se llamó "Ni Uno Más" y a diez años de distancia la situación ha ido empeorando.




Un día después de la celebración mexicana del Día de Muertos, por primera vez conmemoramos el "Día Internacional contra la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas", una efeméride que por sí sola debiera ofendernos, pues nos recuerda ante todo, que en este país hay casi un centenar de homicidos sin resolver, así como varios cientos de casos de agresiones, intimidaciones, amenazas y atentados directos que sólo han engrosado las estadísticas de las organizaciones que dicen proteger a quienes hacemos periodismo.

La impunidad es ante todo esa falta de respuesta de parte del Estado Mexicano de cumplir con su obligación de investigar todos estos crímenes y agresiones, no sólo contra periodistas, sino contra cualquier persona.

Pero la impunidad no está sólo en la inacción para perseguir los delitos documentados al menos desde hace una década, porque la obligación del Estado está antes, en ofrecer y cumplir con las garantías suficientes para que cada periodista y medio puedan ejercer su trabajo en condiciones de seguridad.

En 2012, año electoral, el panorama parecía que se encaminaba a cosas positivas. Fue posible empujar una Ley federal de protección que permitió la creación del Mecanismo Federal de Protección, pero a casi dos años de haberse instalado han sido magros sus logros por falta de interés del Gobierno de Enrique Peña Nieto.

Ese mismo año se aprobó una ley en el Estado de Hidalgo, hasta ahora la mejor en la materia, pero al gobierno de Francisco Olvera simplemente no le interesó cumplir su propia promesa de reglamentar este ordenamiento.

En 2013 logramos una buena ley en San Luis Potosí, pero como en Hidalgo, el gobierno de Gerardo Toranzo le apostó al olvido y hasta maniobró para que sus afines quedaran representados en la comisión de protección a periodistas, ignorando incluso lo que la misma ley prevé.

Con el periodista Rogelio Hernández López estuve en estos esfuerzos por crear leyes que nos dieran garantías y lo mismo hicimos en Querétaro, Oaxaca, Sonora, Quintana Roo y Michoacán donde hay iniciativas que buscan ofrecer mejores condiciones para el ejercicio profesional y no sólo contar con mecanismos de reacción policiaca.

En Quintana Roo se dejaron llevar por el calendario electoral y con el camnbio en el Congreso Local, simplemente nos dieron el portazo en la cara.

En 2013 tuvimos muchas pláticas con colegas en Querétaro y con el entonces presidente del Congreso del Estado, Braulio Guerra. Hasta mejoramos la redacción de la iniciativa presentada por el legislador y hoy, casi dos años después nada.

Hasta hace unas semanas incluso, nos sentamos a platicar con el diputado local Manuel Granados y el subsecretario general de Gobierno del DF, Juan José García Ochoa, para delinear una ley para el Distrito Federal. El diputado Granados se comprometió a hacerlo antes de octubre y obvio... nada.

En dos años hemos trabajado mucho (y gratis casi siempre) por conseguir mejores leyes para que de verdad haya mejores condiciones de seguridad para periodistas en todo el territorio nacional, pero también para que nos sean reconocidos derechos profesionales y laborales y de la mano impartimos alrededor de 60 talleres de Autoprotección para Periodistas, a los que sumamos al abogado Edgar Omar Viniegra, experto en estos temas, y al experimentado periodista Gerardo Albarrán de Alba.

Diputados y diputadas locales nos han escuchado en muchas entidades, uno que otro funcionario se ha sentado a dialogar; muchas promesas, muchos "amigos nuevos", pero en los hechos nos siguen aplicando la máxima salinista de "ni nos ven ni nos oyen" y con su actitud displicente sólo contribuyen con esta terrible impunidad.

viernes, agosto 22, 2014

Un cuarto de siglo contando historias

Fue en Agosto de 1989. Recuerdo que por andar de vale gorro se me fueron las convocatorias para hacer examen de ingreso a algunas universidades y sólo tuve la opción de presentar el de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y chin... me quedé para estudiar comunicación, pero las clases iniciarían hasta octubre.
 
Pero yo ya sabía que quería ser periodista, aún sin tener que estudiar una licenciatura, así que antes de pisar un aula universitaria comenzó esta aventura sin retorno de contar historias.
 
No se cuántas he escrito y publicado, pero han sido todo tipo de historias: simples, complejas, absurdas, inútiles, interesantes, aburridas, enriquecedoras, reconocidas, premiadas, vilipendiadas, ha habido de todo y para todo.
 
Fui esclavo de redacción, o sea Hueso, o elegantemente "Office Boy", pero también corrector de estilo, formador,  fotoperiodista, caricaturista,  reportero, columnista, editor, director y cada cosa me ha ayudado a comprender mejor los procesos de construcción de la noticia.

He aprendido de grandes periodistas (ahora algunos me precio de decirles amigo o amiga), pero también soy de una generación de jóvenes periodistas que quisimos alejarnos de las añejas prácticas que tristemente en algunos sitios persisten.

Son ya 25 años de ejercicio profesional y en esos años he podido recorrer las 32 entidades federativas de este país y uno que otro territorio extranjero. Ciudades modernas, pueblos abandonados, miles de kilómetros de autopistas, carreteras, brechas, en valles, selvas, montañas, desiertos, playas, a pie, a lomo de mula, en bici, en auto, en avión... en zonas peligrosas y en paraísos terrenales. He vivido en seis entidades federativas por gusto, por obligación y por necesidad.

Me he mojado, enlodado, sudado, pasado hambre, sueño, frío y con el cansancio de regresar sabiendo que hay que redactar o volver a viajar o quizá tener que regresar por otra entrevista luego de pelearme con mi editor o editora en turno.

No me hecho más rico ni menos pobre, acaso todo lo contrario, pero aquí sigo de terco, como dijera mi querido Rogelio Hernández López: "somos el alacrán de la fábula".

Son ya 25 años en los que también tengo la obligación de ofrecerles mi agradecimiento por ser parte de mi historia reporteril a todas y cada una de las miles de personas que se han cruzado en mi camino y especialmente a las que siguen aquí.

miércoles, julio 30, 2014

La falta de profesionalización o... la comodidad del cafecito

Muchos teclazos hemos invertido en reclamar la falta de garantías para el ejercicio profesional, la falta de acciones y el exceso de omisiones por parte del Estado mexicano para ofrecer a periodistas condiciones mínimas para hacer nuestro trabajo sin temor a represalias, obstáculos, condicionamientos, amenazas, etc.

Hemos reclamado mucho la ausencia y especialmente la displicencia de las personas que son propietarias de los medios que se ocupan más de sus convenios de publicidad que por ofrecer condiciones laborales decorosas para sus periodistas... ya ni qué decir de la capacitación que debieran financiar, al menos en parte.

Pero ¿qué pasa con nuestro desempeño profesional?, ¿qué pasa cuando dejamos de hacer lo que deberiamos hacer como lo que somos?, o sea Periodistas.

Hace unos días varios medios pretendieron hacer periodismo y se lanzaron con todo contra el coordinador General de Comunicación Social del Gobierno del Estado de Veracruz, Alberto Silva Ramos, todo porque no quiso darles una entrevista y en cambio les ofreció invitarles un café. (Aquí una nota del caso).

¿Y creen que eso es hacer periodismo profesional? ¿En verdad creen que un funcionario de Comunicación Social tiene la obligación de ofrecer una entrevista? ¿en serio creen que si cualquier persona va en el libre ejercicio de sus derechos a tomarse un café, tiene que "atender" a la prensa? ¿Y creen que haciendo ese tipo de "notas madreadoras" es hacer periodismo profesional?

Yo pensé que las y los periodistas tenemos que ir a buscar la información, reportear, indagar, leer informes, ir a los lugares de los hechos, en vez de estar esperando a ver quién llega al café para ver qué se les ocurre preguntar. Eso es mal periodismo.

Y no faltará, claro, quien considere mi comentario como una ofensa o una agresión al gremio, bajo el absurdo argumento de "perro no come perro".

Para quien considere lo anterior, sólo una precisión: La sociedad necesita y merece
mejores medios y mejores periodistas y si no hacemos autocrítica, entonces sólo navegamos de a muertito.

martes, julio 22, 2014

Tuitperiodismo... o la reproducción de basura

Por más que lo intento no encuentro las razones por las cuales la gran mayoría de medios de prensa, al menos en América Latina, insisten en creer que es periodisticamente valioso e importante convertir en noticia lo que alguien publica en sus perfiles sociales de Internet.

Quizá los medios no terminan de entender básico de un hecho noticioso y de verdad creen que lo que alguien diga en Twitter o Facebook es relevante, de interés público, novedoso, cercano a las personas y útil. Puede que haya algunos casos, pero... en la Afición (ex periódico y hoy sección deportiva de Milenio) hasta tienen una sección rimbombante que se llama "Lo dijeron en su Twitter".

Quizá los medios creen que eso es hacer Periodismo Digital especializado en Redes Sociales, aunque claro... eso está muy lejos de la realidad.

Ahora bien que habrá editores y editoras que crean que reproducir publicaciones en redes sociales es una manera de acercar estas plataformas digitales a las  que no tienen acceso a ellas.

Como sea me sigo encontrando cuasi noticias como esta en que la prensa nacional cree que es importantísimo reproducir las felicitaciones al presidente de la República, Enrique Peña Nieto por su cumpleaños y tomando una impresión de pantalla a los tuits que la propia Presidencia de la República publicó.

Alguien debería decirles a estas mentes pensantes del periodismo que nadie tiene que pagar por estar en redes sociales y que son una elección. Cada quien busca, lee y sigue a quien le apetece. Si a nadie le importa lo que publique Juan Pérez en Twitter... pues simplemente no lo siguen... ¿por qué creen que buscarían esa nota en los diarios, en la radio o la TV?

Periodismo de Tres Varos... no hay más

miércoles, abril 16, 2014

Protección a Periodistas... como comenzar casi de cero

Víctor Manuel Serrato. Foto tomada de La Verdad de Yucatán

Este miércoles 16 de abril, formalmente debió iniciar sus funciones el nuevo titular de la Unidad de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, quien es además, responsable de la operación del Mecanismo de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.

Luego de algunas semanas de presión, particularmente del Consejo Consultivo y organizaciones de la sociedad civil, la subsecretaria de Derechos Humanos de Gobernación, Lía Limón anunció la designación de Víctor Manuel Serrato Lozano en sustitución de Juan Carlos Gutiérrez

Una reacción política medianamente rápida, pero no necesariamente positiva. Serrato Lozano fue titular de la Comisión de Derechos Humanos en Michoacán, donde no podría presumir que presionó al Gobierno del Estado para que brindara garantías para el ejercicio profesional del periodismo.

Después fue responsable del Programa de Agravios a Periodistas y Defensores Civiles de Derechos Humanos de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, oficina que desde que nació no ha servido absolutamente para nada positivo.

Lía Limón. Foto tomada de Excélsior
Esa es la experiencia que le presumen al funcionario que además de destrabar los más de 80 expedientes que hay en situación de rezago, también debe destrabar el absurdo fideicomiso que administra más de 130 millones de pesos de presupuesto anual del Mecanismo de Protección, cosa que Juan Carlos Gutiérrez ni pudo o no quiso hacer.

Si dicen que tiene experiencia, entonces la curva de aprendizaje no debiera ser muy larga, pero le corresponde al nuevo funcionario federal demostrarlo.

Otro gran pendiente será convencer a la subsecretaria que el Mecanismo es una obligación del Estado para garantizar el trabajo de periodistas y personas defensoras de derechos humanos; tema que en varias ocasiones ha demostrado la panista que desconoce profundamente; ya ni qué decir de la manera en que ha querido imponer sus condiciones como "jefa".

Obviamente ni Lía Limón ni el nuevo coordinador del Mecanismo hicieron mención alguna a los casos de renuncias obligadas y hostigamiento laboral que padecieron ex personas servidoras públicas del Mecanismo.

De mi parte sólo decirle Serrato Lozano que fue su representación, la de la CNDH, la primera en mostrar piel sensible y exigirle a Juan Carlos Gutiérrez que no me contratara para dar seguimiento a los casos de protección desde el propio Mecanismo.

jueves, marzo 20, 2014

Periodistas... entre el abandono y la displicencia gubernamental

Algo se sigue pudriendo en el Estado mexicano que sigue frenando los pírricos avances en materia de protección de personas defensoras de derechos humanos y periodistas. Lo malo de las cosas es que la displicencia del Gobierno Federal amenaza con impactar lo que se hace o se comienza hacer en algunas entidades del país como Hidalgo, Michoacán y San Luis Potosí, curiosamente estados priístas.

El entorno es malo de por si. Amenazas telefónicas a Marcela Turatti de la Red de Periodistas de a Pie y Balbina Flores de Reporteros sin Fronteras; el allanamiento al domicilio particular de Darío Ramírez, director en México de Artículo 19 y a ello se suma precisamente el reciente informe de violencia contra medios y periodistas presentado por la organización británica y el informe de la misión especial que realizaron las dos primeras y otras organizaciones más a Veracruz, tras el asesinato de Gregorio Jiménez de la Cruz.

A finales de febrero conocí la salida del Mecanismo de Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de dos de las pocas personas que estaban trabajando bien y apenas este 16 de marzo, Juan Carlos Gutiérrez Contreras ha dejado la Unidad de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, que es la instancia que tiene la responsabilidad de coordinar precisamente este mecanismo.

Si ya de por sí el Mecanismo no estaba funcionado debidamente, tanto por su mal diseño institucional, como porque estaba calentando miles de pesos de un fideicomiso que debía usarse para brindar protección a periodistas y personas defensoras, ahora se suma la salida de las personas que medianamente lo operaban.

Juan Carlos Gutiérrez Contreras (Foto de Radiover)
Y es que la subsecretaria de Derechos Humanos Lía Limón no sólo ha sido ignorante de los temas que debe coordinar, también se ha encargado de poner trabas al trabajo institucional, a negarse a atender casos urgentes de periodistas en riesgo. Ha optado incluso por ofender a personas bajo su mando y hasta tuvo el tino de decir que los gobiernos de los Estados tienen la obligación de atender a periodistas que han salido de muchas entidades porque son objeto de amenazas.

La subsecretaria quiere que quienes salieron huyendo por su labor periodística, regresen al lugar donde alguien con malas intenciones los está esperando pacientemente. ¡Vaya protección!

¿Y ante esto qué hacen el secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong y el propio presidente Enrique Peña Nieto? No sabemos, porque si han dicho o hecho algo al respecto, su agenda mediática está en otra parte y no nos comunican ni siquiera a quienes estamos en el Consejo Consultivo del mecanismo.

A este Gobierno parecía no interesarle desde el inicio el mecanismo... hoy parece que ratifican esa percepción displicente. En apenas 15 meses mostraron que les vale.

lunes, febrero 10, 2014

La disposición del Gobierno de Javier Duarte

Señora Gina Domínguez, coordinadora General de Comunicación Social del Gobierno del Estado de Veracruz:

Le mando estas líneas porque asumo que si le pido una entrevista con su gobernador Javier Duarte, el proceso será demasiado tardado y burocrático que cuando llegue a haber una respuesta, el sentido de la charla se habrá perdido.

Es para formularle estas preguntas, en referencia a lo que usted, en su calidad de vocera del gobernador, aseveró sobre el caso de la desaparición del colega periodista Gregorio Jiménez de la Cruz y que, según usted, la Fiscalia Especial para la Atención de los Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión de la PGR no atraerá esa investigación, porque de acuerdo con su visión, no se atendería con la misma disposición con que la hace el gobierno del estado.

Aquí pues mis preguntas.

- ¿Se refiere a la misma disposición que ha mostrado el mismo gobierno del mismo gobernador en los casos de casi una decena de colegas asesinados durante su administración?

- ¿Es acaso la misma disposición que han mostrado para investigar y resolver los otros casos de periodistas que también se encuentran en calidad de desaparecidos igualmente en lo que va de su sexenio?

- ¿Es esa misma disposición la que ha tenido el gobierno de Javier Duarte para atender a los colegas que fueron agredidos impunemente por elementos del Mando Único Policial bajo las órdenes del secretario Arturo Bermúdez Zurita, durante el violento desalojo del pasado mes de septiembre en Xalapa y otras ciudades de Veracruz?

- ¿Es también esa misma disposición explícita de su gobierno en los casos de enfrentamientos entre periodistas y elementos policiales de diversas regiones de Veracruz, la más reciente en Tierra Blanca, cuando una vez más policías del Mando Único arremetieron contra periodistas que se manifestaron públicamente reclamando la aparición con vida de Gregorio?

- ¿Es la mismísima disposición de gobierno veracruzano para brindar medidas cautelares a periodistas que han sido amenazados y cuyos casos se han documentado desde que inició esta administración?

- ¿Es la misma disposición que ha hecho caso omiso a comentarios míos y de otros periodistas para dotar de mayores facultades y recursos a la Comisión Estatal para la Atención y Protección de Periodistas (CEAPP), que incluye una elección abierta de consejeros para evitar suspicacias de que colocó a sus cuates?

- ¿Es esa disposición como la que le impide criticar democráticamente que en el Congreso del Estado haya una comisión de protección a periodistas integrada por propietarios de medios de comunicación?

- ¿Es esa misma disposición que hace caso omiso a las públicas amenazas de empresarios de medios en su entidad de despedir a periodistas que reclaman mayores garantías para el ejercicio de su profesión?

- ¿Es realmente esa misma disposición que usted señora Gina Domínguez mostró al no haber asistido a NINGUNO de los nueve talleres de Autoprotección para Periodistas que he impatido de la mano con la CEAPP (ya ni qué decir de los otros cinco que impartí invitado por mis colegas)?

Si no es eso... explíqueme a mi, a mis coelgas, al pueblo veracruzano y a la opinión pública... a qué "buena disposicion" se refiere entonces, para evitar un cúmulo de suposiciones y malas interpretaciones por parte de estos malvados periodistas críticos a su gobernador.

miércoles, enero 22, 2014

¿Defender lo indefendible?


Foto tomada de Vox Populi




En menos de un mes cinco personas relacionadas con el periodismo en Quintana Roo se encuentran involucradas en hechos delictivos. Los tres primeros fueron detenidos por la Procutraduría General de Justicia del Estado luego de que cayeran inocentemente en una trampa extorsionando a un funcionariuo municipal de Solidaridad; los otros dos en posesión de armas y drogas. (Nota)

De inmediato algunos medios y organizaciones de periodistas han hablado del tema. En un comunicado, la Casa de los Derechos de Periodistas (CDP) reclamó que se respete el derecho a la presunción de inocencia de los tres primeros detenidos, y yo estoy de acuerdo, pero no porque sean periodistas, sino porque es un derecho constitucional de cualquier persona.

Lo malo es que ha habido ciertos personajes que por ignorancia o mala fe han querido interpretar este comunicado de la Casa como una defensa a ultranza de estos personajes, lo cual es totalmente falso.

Sin embargo, es preocupante que haya autoridades que pretendan “enviar” un mensaje al gremio periodístico, como si quisieran hacer ver a todos y todas las periodistas como extorsionadores, aunque por otro lado, este ejemplo muestra que efectivamente en Quintana Roo, como en otras partes del país y del mundo, hay personas que se esconden tras una “charola” para extorsionar.

A los primeros tres personajes les pusieron una trampa y cayeron. Eso me hace pensar que tal vez no era la primera vez que recurrían a estas prácticas deshonestas de amenazar funcionarios con publicar información que puede ser cierta o falsa, pero que definitivamente causaría un daño en la imagen de alguien si se llegase a difundir por el medio en cuestión.

Es notorio que el medio señalado “El Alarmón”, donde laboran estos tres señores, adolece de las peores prácticas profesionales del periodismo, con más adjetivos que hechos, con más señalamientos que datos confirmados y eso no abona a generar una buena imagen para el gremio, aunque es FUNDAMENTAL aclarar que con todo y eso, no es justificación para generalizar con respecto al periodismo quintanarroense.

Es importante aclarar que este caso de encarcelamiento por presunta extorsión, por posesión de armas o drogas, NO SON un atentado contra la libertad de expresión de los periodistas involucrados, sino más bien se estaría pretextando un supuesto derecho a la información como arma para cometer otro delito, es como si un periodista cometiera un robo para demostrar las vulnerabilidades en seguridad en una tienda de conveniencia, por ejemplo.

En este sentido, es igualmente preocupante que haya medios y periodistas en Quintana Roo que quieran aprovechar un caso específico para “sumar a su causa” y querer hacer ver este tema, sin pruebas, como parte de una estrategia del gobierno del Estado, que por sí sólo ha demostrado en otros momentos, que no es respetuoso de la libertad de información y del trabajo de medios y periodistas. Habría que demostrar periodísticamente hablando que en realidad lo sucedido en Solidaridad fue ordenado por el gobernador; no hacerlo es especular y mentir.

Igualmente es lamentable que haya colegas que quieran hacer ver este caso como un “escarmiento contra periodistas incómodos”. ¿Acaso extorsionar es ser periodista incómodo?, ¿Qué no es incómodo el periodismo que informa con la verdad y con hechos? Por supuesto que a cualquier periodista le pueden inventar lo que quieran, pero es el trabajo de cada periodista el que demuestra su actuar. Ir a una cita aceptando que recibirá dinero a cambio de NO publicar algo, nada tiene que ver con la labor informativa y si con los abusos que se pueden cometer al amparo del medio.

Es necesario comentar que el pasado mes de diciembre un grupo de periodistas quintanarroenses de Chetumal, Carrillo Puerto, Solidaridad y Benito Juárez mostraron su compromiso por profesionalizarse y con ello brindar mejores garantías a nuestro gremio. Por ello se organizaron para realizar dos talleres en autoprotección a periodistas en la Chetumal y Cancún. Allí acompañamos dos pronunciamientos públicos de quienes allí estuvieron para protegernos de cualquier agresión, venga de quien venga, pero si ésta agresión se da por la labor profesional de periodistas. A estos talleres asistieron quienes quisieron asistir y hubo incluso descalificaciones de colegas a este ejercicio entre iguales, pero ambos talleres fueron exitosos.

Este grupo de colegas seguro se ha mantenido al tanto del caso de Solidaridad, pero NO por eso asumen la defensa a ultranza de personas acusadas de un delito. En todo caso, creo que defienden al gremio comprendiendo el alcance de este caso particular; para eso fueron estos talleres de diciembre, para sumar, no para dividir.

martes, enero 14, 2014

Secreto profesional en riesgo... en Veracruz

Es cierto que una de las mayores vulnerabilidades que tenemos como gremio es la deficiente formación profesional, debilidad que no ha permitido la especialización de colegas sin importar los años que lleven cubriendo sus fuentes.

La capacitación será siempre bienvenida, siempre y cuando no pretenda lesionar otros derechos del ejercicio profesional del periodismo, como podría suceder en Veracruz, si, otra vez Veracruz.

Resulta que Omar Quezada Bielma, quien es presidente de una organización llamada Confederación de Estudiantes y Egresados Universitarios de Latinoamérica, anunció que en aquella entidad la Academia Mexicana Forense (SIC) impartiría un curso con la finalidad certificar periodistas como "Peritos-Forenses". Si, tal cual.

Suena interesante que colegas periodistas y en especial quienes hacen foto y video puedan tener conocimientos especiales sobre técnica forense a la hora de retratar escenas de hechos criminales y/o violentos y que ello contribuya incluso, a comprender los procesos penales bajo la figura de juicios orales.

Pero atención. Las buenas intenciones no siempre van aparejadas de buenas acciones. Este curso está bien, pero podría llevar una doble intención, que es la de vulnerar un derecho de por sí no reconocido legalmente en nuestro país, que es el Secreto Profesional.

En una nota, la Agencia Imagen del Golfo publica que  "bajo este nuevo mecanismo -juicios orales- se hará necesaria la validación y certificación de material fotográfico y de video que serán aportados como pruebas en los casos que se atiendan".

Y va más allá: "Es aquí -citando a Omar Quezada- donde entra la figura del periodista, como comunicadores una fotografía o un video tomado por ellos puede ser de gran valor a la hora del juicio, pero debe tener la certificación de un perito-forense". Ver Nota 

Aunque quisieran decir que no, certificando periodistas como "peritos-forenses", los estarían obligando legalmente a comparecer en cualquier juicio por el material que obtuvieron en el ejercicio de su labor profesional como periodistas.

Si bien es cierto que el derecho al secreto profesional de periodistas no se encuentra ni legislado ni debidamente protegido, al menos el Código Penal Federal establece en su Artículo 215 que "cometen el delito de abuso de autoridad los servidores públicos que incurran en alguna de las conductas siguientes: (…) XIV.- Obligar a declarar a las personas que se mencionan en el artículo 243 Bis, del Código Federal de Procedimientos Penales, acerca de la información obtenida con motivo del desempeño de su actividad".

Este artículo 243 Bis dice a la letra: "No estarán obligados a declarar sobre la información que reciban, conozcan o tengan en su poder: (...)  los periodistas, respecto de los nombres o las grabaciones, registros telefónicos, apuntes, archivos documentales y digitales y todo aquello que de manera directa o indirecta pudiera llevar a la identificación de las personas que, con motivo del ejercicio de su actividad, les proporcionen como información de carácter reservada, en la cual sustenten cualquier publicación o comunicado".

Quienes hacemos periodismo de manera profesional trabajamos documentando hechos noticiosos, por tanto NO somos ni pretendemos ser ministerios públicos ni jueces y por eso no podemos ni debemos prestarnos a este juego de ser periodistas y peritos a la vez... o es uno o lo otro.

Si algún juzgado penal en Veracruz pretende disfrazar periodistas de peritos-forenses con la intención de que revele el origen de la información que ha documentado, eso es una aberración y vulnera nuestras garantías como profesionales de la información.

Ya quisiera ver cuando estos inocentes jueces comiencen a amenazar a periodistas a que acudan a testificar en un juicio oral, bajo el argumento de que socitados en calidad de peritos y no como periodistas, aunque la información reclamada se haya obtenido como PERIODISTA y no como PERITO-FORENSE.

Regresivo... como siempre sucede en Veracruz en temas de libertad de expresión.



* Foto de René López/Corresponsales Indígenas. Ver original