miércoles, enero 22, 2014

¿Defender lo indefendible?


Foto tomada de Vox Populi




En menos de un mes cinco personas relacionadas con el periodismo en Quintana Roo se encuentran involucradas en hechos delictivos. Los tres primeros fueron detenidos por la Procutraduría General de Justicia del Estado luego de que cayeran inocentemente en una trampa extorsionando a un funcionariuo municipal de Solidaridad; los otros dos en posesión de armas y drogas. (Nota)

De inmediato algunos medios y organizaciones de periodistas han hablado del tema. En un comunicado, la Casa de los Derechos de Periodistas (CDP) reclamó que se respete el derecho a la presunción de inocencia de los tres primeros detenidos, y yo estoy de acuerdo, pero no porque sean periodistas, sino porque es un derecho constitucional de cualquier persona.

Lo malo es que ha habido ciertos personajes que por ignorancia o mala fe han querido interpretar este comunicado de la Casa como una defensa a ultranza de estos personajes, lo cual es totalmente falso.

Sin embargo, es preocupante que haya autoridades que pretendan “enviar” un mensaje al gremio periodístico, como si quisieran hacer ver a todos y todas las periodistas como extorsionadores, aunque por otro lado, este ejemplo muestra que efectivamente en Quintana Roo, como en otras partes del país y del mundo, hay personas que se esconden tras una “charola” para extorsionar.

A los primeros tres personajes les pusieron una trampa y cayeron. Eso me hace pensar que tal vez no era la primera vez que recurrían a estas prácticas deshonestas de amenazar funcionarios con publicar información que puede ser cierta o falsa, pero que definitivamente causaría un daño en la imagen de alguien si se llegase a difundir por el medio en cuestión.

Es notorio que el medio señalado “El Alarmón”, donde laboran estos tres señores, adolece de las peores prácticas profesionales del periodismo, con más adjetivos que hechos, con más señalamientos que datos confirmados y eso no abona a generar una buena imagen para el gremio, aunque es FUNDAMENTAL aclarar que con todo y eso, no es justificación para generalizar con respecto al periodismo quintanarroense.

Es importante aclarar que este caso de encarcelamiento por presunta extorsión, por posesión de armas o drogas, NO SON un atentado contra la libertad de expresión de los periodistas involucrados, sino más bien se estaría pretextando un supuesto derecho a la información como arma para cometer otro delito, es como si un periodista cometiera un robo para demostrar las vulnerabilidades en seguridad en una tienda de conveniencia, por ejemplo.

En este sentido, es igualmente preocupante que haya medios y periodistas en Quintana Roo que quieran aprovechar un caso específico para “sumar a su causa” y querer hacer ver este tema, sin pruebas, como parte de una estrategia del gobierno del Estado, que por sí sólo ha demostrado en otros momentos, que no es respetuoso de la libertad de información y del trabajo de medios y periodistas. Habría que demostrar periodísticamente hablando que en realidad lo sucedido en Solidaridad fue ordenado por el gobernador; no hacerlo es especular y mentir.

Igualmente es lamentable que haya colegas que quieran hacer ver este caso como un “escarmiento contra periodistas incómodos”. ¿Acaso extorsionar es ser periodista incómodo?, ¿Qué no es incómodo el periodismo que informa con la verdad y con hechos? Por supuesto que a cualquier periodista le pueden inventar lo que quieran, pero es el trabajo de cada periodista el que demuestra su actuar. Ir a una cita aceptando que recibirá dinero a cambio de NO publicar algo, nada tiene que ver con la labor informativa y si con los abusos que se pueden cometer al amparo del medio.

Es necesario comentar que el pasado mes de diciembre un grupo de periodistas quintanarroenses de Chetumal, Carrillo Puerto, Solidaridad y Benito Juárez mostraron su compromiso por profesionalizarse y con ello brindar mejores garantías a nuestro gremio. Por ello se organizaron para realizar dos talleres en autoprotección a periodistas en la Chetumal y Cancún. Allí acompañamos dos pronunciamientos públicos de quienes allí estuvieron para protegernos de cualquier agresión, venga de quien venga, pero si ésta agresión se da por la labor profesional de periodistas. A estos talleres asistieron quienes quisieron asistir y hubo incluso descalificaciones de colegas a este ejercicio entre iguales, pero ambos talleres fueron exitosos.

Este grupo de colegas seguro se ha mantenido al tanto del caso de Solidaridad, pero NO por eso asumen la defensa a ultranza de personas acusadas de un delito. En todo caso, creo que defienden al gremio comprendiendo el alcance de este caso particular; para eso fueron estos talleres de diciembre, para sumar, no para dividir.

martes, enero 14, 2014

Secreto profesional en riesgo... en Veracruz

Es cierto que una de las mayores vulnerabilidades que tenemos como gremio es la deficiente formación profesional, debilidad que no ha permitido la especialización de colegas sin importar los años que lleven cubriendo sus fuentes.

La capacitación será siempre bienvenida, siempre y cuando no pretenda lesionar otros derechos del ejercicio profesional del periodismo, como podría suceder en Veracruz, si, otra vez Veracruz.

Resulta que Omar Quezada Bielma, quien es presidente de una organización llamada Confederación de Estudiantes y Egresados Universitarios de Latinoamérica, anunció que en aquella entidad la Academia Mexicana Forense (SIC) impartiría un curso con la finalidad certificar periodistas como "Peritos-Forenses". Si, tal cual.

Suena interesante que colegas periodistas y en especial quienes hacen foto y video puedan tener conocimientos especiales sobre técnica forense a la hora de retratar escenas de hechos criminales y/o violentos y que ello contribuya incluso, a comprender los procesos penales bajo la figura de juicios orales.

Pero atención. Las buenas intenciones no siempre van aparejadas de buenas acciones. Este curso está bien, pero podría llevar una doble intención, que es la de vulnerar un derecho de por sí no reconocido legalmente en nuestro país, que es el Secreto Profesional.

En una nota, la Agencia Imagen del Golfo publica que  "bajo este nuevo mecanismo -juicios orales- se hará necesaria la validación y certificación de material fotográfico y de video que serán aportados como pruebas en los casos que se atiendan".

Y va más allá: "Es aquí -citando a Omar Quezada- donde entra la figura del periodista, como comunicadores una fotografía o un video tomado por ellos puede ser de gran valor a la hora del juicio, pero debe tener la certificación de un perito-forense". Ver Nota 

Aunque quisieran decir que no, certificando periodistas como "peritos-forenses", los estarían obligando legalmente a comparecer en cualquier juicio por el material que obtuvieron en el ejercicio de su labor profesional como periodistas.

Si bien es cierto que el derecho al secreto profesional de periodistas no se encuentra ni legislado ni debidamente protegido, al menos el Código Penal Federal establece en su Artículo 215 que "cometen el delito de abuso de autoridad los servidores públicos que incurran en alguna de las conductas siguientes: (…) XIV.- Obligar a declarar a las personas que se mencionan en el artículo 243 Bis, del Código Federal de Procedimientos Penales, acerca de la información obtenida con motivo del desempeño de su actividad".

Este artículo 243 Bis dice a la letra: "No estarán obligados a declarar sobre la información que reciban, conozcan o tengan en su poder: (...)  los periodistas, respecto de los nombres o las grabaciones, registros telefónicos, apuntes, archivos documentales y digitales y todo aquello que de manera directa o indirecta pudiera llevar a la identificación de las personas que, con motivo del ejercicio de su actividad, les proporcionen como información de carácter reservada, en la cual sustenten cualquier publicación o comunicado".

Quienes hacemos periodismo de manera profesional trabajamos documentando hechos noticiosos, por tanto NO somos ni pretendemos ser ministerios públicos ni jueces y por eso no podemos ni debemos prestarnos a este juego de ser periodistas y peritos a la vez... o es uno o lo otro.

Si algún juzgado penal en Veracruz pretende disfrazar periodistas de peritos-forenses con la intención de que revele el origen de la información que ha documentado, eso es una aberración y vulnera nuestras garantías como profesionales de la información.

Ya quisiera ver cuando estos inocentes jueces comiencen a amenazar a periodistas a que acudan a testificar en un juicio oral, bajo el argumento de que socitados en calidad de peritos y no como periodistas, aunque la información reclamada se haya obtenido como PERIODISTA y no como PERITO-FORENSE.

Regresivo... como siempre sucede en Veracruz en temas de libertad de expresión.



* Foto de René López/Corresponsales Indígenas. Ver original