martes, noviembre 17, 2015

El periodismo militante también es propaganda

Hace unos días tuve el placer de conversar con alrededor de 80 jóvenes colegas estudiantes de periodismo del Centro Universitario de la Ciénega (CUCI) de la Universidad de Guadalajara (UdeG). El marco fueron las IX Jornadas de Periodismo y el tema central era el papel de las y los periodistas frente a las audiencias.

Fui a dar una charla y un taller (al que asistieron poco más de una treintena de estudiantes y docentes) y en ambos casos el tema fue el mismo con diferentes nombres: "Cobertura segura ante situaciones de violencia".

La charla del jueves fue intensa, tanto que me quedé afónico y eso me complicó terriblemente el poder impartir el taller al día siguiente, pero valió la pena porque al final la pregunta recurrente fue prácticamente la misma, pero planteada de diferentes formas: ¿se puede hacer periodismo y activismo al mismo tiempo? La respuesta fue simple: No.

El tema central de estas jornadas de periodismo el el CUCI era la responsabilidad que tenemos como periodistas ante las audiencias y por eso cualquier decisión editorial que tomemos antes, durante o después de la construcción de la noticia nos lleva irremediablemente a alterar la lectura de la sociedad sobre lo que estamos pretendiendo informar.

Del itercambio de ideas les comparto estas reflexiones.

1. Cuando hacemos periodismo nos basamos en hechos, contamos historias fundamentadas en hechos comprobables.
2. La objetividad pura y llana no existe, porque al momento de elegir qué vamos a cubrir y cómo lo vamos a hacer, ya dejamos de lado esa objetividad.
3. Existe entonces la objetividad periodística, que es cuando decidimos qué cubrir y cómo cubrirlo, pero fundamentándolo en hechos, más que sólo declaraciones.
4.- En el periodismo NO existen sólo dos versiones de los hechos, existen todas las que podamos encontrar, verificar y documentar.
5.- Quedarse sólo con una versión de los hechos no es hacer periodismo, es convertirse en vocero de alguien, sin importar si ese alguien es un gobierno, un partido político, una organización de la sociedad civil o una causa, la que sea.
6. El periodismo debe informar y denunciar sobre cualquier abuso, lo cometa quien lo cometa, sea una autoridad o una ONG.
7. No podemos dejar de indignarnos ante abusos de autoridad y violaciones a derechos humanos, pero disfrazar la "cobertura social" de periodismo es propaganda, exáctamente como transcribir un boletín de prensa o sólo presentar la versión oficial.
8. Como profesionales de la información NO podemos ni debemos bajar la grabadora para levantar las pancartas. No se puede cubrir periodísticamente una manifestación social si se es parte del contingente que protesta.
9. Orientar la información periodística hacia nuestros intereses políticos, religiosos, económicos, ideológicos es una manera de manipular a las audiencias.
10. Tomar partido nos pone en una situación de vulnerabilidad como periodistas, porque en automático nos ganamos la enemistad de alguien.

Habrá quién siga creyendo que se puede ser activista y periodista a la vez, al final del día, el periodismo es ideológico porque nació ideolólico, pero eso no quiere decir que debamos privilegiar la propaganda por encima de la información veraz, verificada y documentada.

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