jueves, mayo 19, 2016

¿Y las garantías para hacer periodismo cuándo señor Peña Nieto?

Esta semana, al conmemorarse el Día Internacional contra la Homofobia, fue muy curioso ver cómo desde temprana hora los perfiles sociales de dependencias federales y sus titulares, se adornaron con la bandera arcoiris, identificada desde hace décadas con la lucha por las libertades sexuales de la comunidad LGBTTTI. Hasta la fachada de la Residencia Oficial de Los Pinos se pintó con luces de colores desde la noche previa. No faltaron los que sí aplaudieron, los de siempre y los aplaudidores de ocasión. Y el mismo 17 de mayo, el propio presidente Enrique Peña Nieto emitió un decreto (de redacción muy confusa) en el que dice reconocer desde la Constitución Política del país el derecho de las personas a contraer matrimonio más allá de sus preferencias y orientaciones sexuales. Y es que parece que en las efemérides recientes, el señor que cobra como presidente de la República siempre tiene algo que decir y un derecho que reconocer... aunque hay un tema que siempre omite. En todo su gobierno, Enrique Peña Nieto ha sido omiso, displicente y hasta ofensivo cuando se trata de la situación que enfrentamos quienes hacemos periodismo en este país. Al presidente no le importan las y los periodistas, por el contrario, y como no le aplaudimos, nos ve como despreciables. En los tres años y medio de su administración nunca ha hablado sobre el clima de violencia, agresiones y encono hacia periodistas y medios de comunicación; nunca ha encabezado un acto público, discurso o mensaje en el que haga referencia al Mecanismo de Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, es más, ni siquiera le interesa ese mecanismo, porque si de por sí no servía, desde diciembre de 2012 es un estorbo. De los casos de periodistas que han sido asesinados jamás ha hecho pronunciamiento alguno. Nunca ha recibido a familiares de periodistas que han muerto, que están en situación de personas desaparecidas o ausentes, no se ha reunido con dueños ni editores de medios agredidos por personas funcionarias o integrantes del crimen organizado. Al empleado de Los Pinos no le interesamos, le valemos. Si anda muy preocupado por las efemérides, bien pudo haber aprovechado el pasado 3 de mayo para poner una foto de perfil en su cuenta de Twitter para rechazar cualquier forma de violencia contra la libertad de expresión. Bien puedo aprovechar esta fecha para emitir un decreto que de fortalezas al Mecanismo de Protección y enviar una iniciativa de reformas a la ley que lo creo para corregir los errores que tiene. Enrique Peña Nieto pudo hablar el Día Internacional de la Libertad de Expresión pero no lo hizo, porque no quiere, porque no le interesa hacerlo, porque es más cómodo para él voltear siempre para otro lado. Lástima que muchos medios y periodistas no terminan de entender que el presidente no es la noticia más importante del día.

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