martes, julio 12, 2016

Algo está pasando en la SSP que agrede a periodistas

Hace unos días en menos de 48 horas, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México agredieron a dos periodistas, una fotógrafa del diario La Jornada y a una reportera del diario La Crónica de Hoy. En ambos casos las colegas se encontraban cumpliendo su trabajo, documentando los excesos cometidos por los elementos del Cuerpo de Granaderos en contra de personas que se manifestaban en el Centro Histórico de la capital. Esto debe ocuparnos, pues no es la primera vez que agentes policiales arremeten contra periodistas. No es privativo de la Ciudad, ocurre en todo el país, práticamente, pero es un síntoma de que las policías siguen siendo débiles ante el trabajo de la prensa. El titular de la SSP, Hiram Almeida debería atender el asunto, porque hasta ahora sólo ha habido ceses de elementos, pero no resuelve el problema; urge tomar acciones concretas, como capacitar a los más de 35 mil elementos de la policía capitalina en la comprensión del trabajo que realizamos las y los periodistas. Es urgente también que la SSP se reúna con periodistas para que juntos podamos diseñar un Protocolo de Acción Policial y su Actuación ante el trabajo de Periodistas. En la Ciudad de México hay vigente desde hace once meses, una Ley de Protección Integral para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, que quizá no ha sido del conocimiento de la policía, quizá sólo de algunos mandos.

martes, julio 05, 2016

Cuando es más fácil linchar que hacer periodismo

El reciente caso de la colega, ahora ex reportera de Televisión Azteca Puebla muestra una vez más la terrible vulnerabilidad profesional y laboral que enfrentamos como periodistas, pero también mostró la enorme fragilidad deontológica de quienes informamos. En muchas charlas que he tenido con colegas de cualquier parte del país e incluso del extranjero, varias veces me han mencionado su preocupación por la falta de unidad gremial, que esa vieja frase que nos enseñaron de que "Perro no come perro" es una lamentable mentira. Cuando vemos cualquier agresión, no falta el o la periodista que antes de solidarizarse con la víctima, primero le descalifica y hasta acusa de ser "antiperiodista". No se dan cuenta que no sólo revictimizan al o la colega, sino que además poco abonan a construir esa unidad que tanto nos hace falta... como sucedió ahora con esta joven reportera poblana. Con mucha pena leía comentarios sobre todo en plataformas sociales, que la reportera no tenía vocación periodística sólo porque no se mojó los pies. Absurdo. Indudablemente es reprochable que la hayan cargado dos personas, por la razón que fuera, eso no es lo que debe centrar la discusión, pero de eso a juzgarla, descalificarla y condenarla de ser mala periodista SÓLO porque no se mojó los pies, es un exceso. Mojarse o no los pies no es requisito para ser periodista, ni tiene nada que ver con la vocación reporteril, lo que muestra es si, la inexperiencia, la falta de idea, la falta de entrenamiento y hasta sentido común para cubrir una inundación o un deslave o cualquier otra cosa. Se equivocan mis colegas que creen que para ser buen periodista hay que sudar en exceso, quemarse bajo el sol, deshidratarse, mojarse bajo la tormenta... no, eso no es ser buen periodista, en todo caso eso sucede cuando no tomamos las medidas previas y bien organizadas para cumplir nuestro trabajo. Yo cargo con lo necesario para evitar estas cosas, porque lo aprendí del trabajo diario. Pero lo triste es ver la falta de apoyo a la reportera que por culpa de ese linchamiento del que fue objeto por sus pares, ocasionó que perdiera su trabajo y ahí si, nadie protestó, nadie reclamó, nadie publicó frases como "Todos somos..." ni "justicia para...". Nadie se ofendió por el injusto despido, quizá porque se saben igual de vulnerables y que criticar a las empresas de medios les puede costar también su chamba. ¿Siquiera se preguntaron y "reportearon" para saber si la reportera cumplió su responsabilidad de entregar la nota con los pies secos o mojados?