martes, agosto 30, 2016

Entre periodistas y quienes creen serlo

El periodista y columnista español Miguel Ángel Bastenier escribió en su cuenta de Twitter @MABastenier que "el periodismo sólo lo enseñan los que son o han sido periodistas, lo que no significa que todos los periodistas sirvan de profesores".

Una gran frase que pone en la mesa dos verdades contundentes. Me refiero primero a la segunda, porque efectivamente no importa cuántos años de experiencia tenga una persona en el ejercicio profesional ni cuántos premios o trabajos muy reconocidas haya acumulado, enseñar es una labor difícil para la que se requieren ciertas habilidades y aprendizajes, aunque eso se aplica a cualquier profesión.

Pero la otra verdad en la frase de Bastenier está en que efectivamente, sólo quienes hemos transitado por el periodismo profesional podemos enseñarlo. Nadie en su sano juicio estudiaría Medicina si sus docentes no fuesen médicos; nadie estudiaría Ingeniería estructural con quien no sepa del tema.

Cuando hablamos de la crisis del periodismo en general y en México en lo particular, siempre me he referido a la cada vez más distante relación entre la academia y la vida profesional. En las Universidades cada vez hay menos periodistas profesionales y con experiencia impartiendo clase y es cada vez más común ver recién egresados o personas con otros perfiles académicos y laborales pretendiendo enseñar lo que nunca han aprendido.

Cierto es que cuando nacieron las primeras licenciaturas en Periodismo y/o comunicación, no eran licenciados en estas áreas quienes daban cátedra, no había, pero eran personas que aprendieron a hacer periodismo en el día a día, algunos tenían estudios universitarios.

Hoy la crisis del periodismo incluye la falta de profesionalización de las nuevas generaciones de periodistas, no sólo por la depauperada plantilla docente, Sino porque algunas escuelas han caído en la tentación de creer que pueden contratar como maestros a "tuitstars" y a "bloggers de los mil likes" que no son periodistas, pero se quieren convencer a sí mismos de lo contrario.

lunes, agosto 15, 2016

Consensos, la mejor estrategia para fortalecer la Protección


Hace unos días escribía lo que en otros momentos hemos comentado varios colegas. Es prácticamente imposible encontrar una sola definición de lo que es ser Periodista.

Y es que hay intentos de definiciones académicas, jurídicas, filosóficas y las más, las que como gremio hemos intentado construir como primer paso para protegernos entre quienes compartimos esta profesión.

En estos avatares tenemos que escuchar posiciones que tratan de ser incluyentes, pero cometen el error de gereralizar demasiado al creer que cualquier persona que publica cualquier cosa en cualquier medio puede ser periodista y no, no es así.

Si bien no encontraremos una definición que nos guste a todos y todas por igual, si podemos contrar una que nos permita construir leyes y políticas públicas que contribuyan a proteger, tutelar y profesionalizar nuestra labor informativa.

Esa fue en pocas palabras una de las conclusiones más relevenates del pasado foro para analizar la iniciativa de ley de Protección al Ejercicio Profesional del Periodismo en el Estado de México; un ejercicio entre iguales, con la presencia de algunos diputados del Congreso mexiquense, quienes afortunadamente mostraron interés por esta revisión y no legislar al vapor una ley que nos debe beneficiar a todos y todas las periodistas mexiquenses o que estemos en tránsito por esta entidad.

Encontrar una definición incluyente y clara debe ser un primer paso para encontrar esos mecanismos de protección que nos garanticen un ejercicio profesional en mejores condiciones académicas, laborales, económicas, de salud, seguridad, etc.

Un concepto ayudará a demostrar que el Periodismo es una actividad de interés público y que por ello debe ser una actividad tutelada y protegida por el Estado y en donde las empresas de medios asuman su responsabilidad.

Una definición consensuada por supuesto que le cierra el paso a oportunistas que a veces pretenden hacerse pasar como o creerse periodistas para obtener ganancias politicas, económicas o de otra índole; pero también ayudará a aclarar que al periodista NO necesariamente lo hace un título universitario, sino el trabajo profesional.

El concepto que encontremos de Periodista ayudará a entender a la sociedad que somos profesionales las 24 horas del día, los siete días de la semana y por lo tanto NO necesitamos que nos acoten nuestro desempeño.

Que para ser Periodista tampoco es requisito ser asalariado de una empresa de medios, pero tampoco es periodista el que tiene un blog o colecciona "likes" en plataformas sociales de Internet.

Por eso el consenso entre pares es la mejor estrategia para fortalecer nuestra protección.

martes, agosto 09, 2016

Lo que necesita la Protección son menos desencuentros entre Periodistas

El pasado jueves, la secretaria de Gobierno de Ciudad de México, Patricia Mercado se reunió con colegas periodistas que en su mayoría cubren la información que se genera desde el Gobierno y la Asamblea Legislativa de la capital mexicana; el motivo era discutir cómo va la instalación del Mecanismo de Protección Integral de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.

Dos son las inquietudes del gremio, la definición de "Periodista" en la Ley de Protección que ordena la creación del Mecanismo, y la integración de los órganos representativos del propio Mecanismo, Consejo Consultivo y Consejo de Evaluación de Medidas.

Y aunque encontrar una definición de "Periodista" que nos guste a todos y todas por igual es una labor prácticamente imposible, lo cierto es que mis colegas y amigos de muchos años que estuvieron allí, no tienen quizá muy claro que estas definiciones tratan siempre der muy amplias, a veces en exceso, pero en aras de garantizar la Protección, no la restricción del ejercicio profesional.

Por supuesto que una persona que publica fotos en Internet no es Periodista, aunque ejerce el derecho a la libertad de expresión. Y por eso como periodistas debemos cuidar que las definiciones no permitan que cualquiera pretenda asumirse como profesional de esta labor de informar, porque es como si cualquiera se cree chofer certificado, sólo porque conduce un auto o se cree adiestrador de perros, sólo porque tiene un can que sí le hace caso.

Lo fundamental de la cita con la funcionaria es que logramos un acuerdo, que cuando se trata de legislar en relación al ejercicio profesional de periodistas, debe hacerse siempre de la mano con quienes somos precisamente los sujetos de derecho.

Importante fue la presencia del diputado Carlos Candelaria, quien preside la Comisión Especial para Garantizar el Ejercicio del Periodismo en la Ciudad de México, quién además de haber mostrado empatía con las y los informadores, entendió que esto tampoco es un pleito entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo de la capital que pone en medio y como carne de cañón a quienes hacemos esta chamba.

Mi conclusión es lo que vi tras esta cita, que para avanzar en mejores estándares de Protección, es necesario acabar con los desencuentros que tenemos como periodistas, acabar con eso que sabiamente definió mi colega Rogelio Hernández López como la "periodistofagia".

martes, agosto 02, 2016

La protección de Periodistas en CDMX

Pensar que el asesinato de Rubén Espinosa puso fin a la idea de que la Ciudad de México era el "oasis" para proteger periodistas en México no es del todo cierto, pero si fue un hecho que mostró que todos y todas nos confiamos de más. Desde hace varios años la capital del país se encuentra en los primeros lugares en agresiones contra el ejercicio profesional del periodismo, donde grupos sociales y fuerzas policiales son las que más atentan contra la integridad de quienes tienen la tarea de informar. En la Ciudad de México opera desde 2011 el primer Mecanismo de Protección, anterior incluso al Mecanismo Federal, el problema es que no existía una ley que le diera orden y es aún hoy, un Convenio de Coordinación Interinstitucional que ha brindado atención a más de 80 casos de agresiones y situaciones de riesgo de periodistas y personas defensoras de Derechos Humanos; en muchos casos colegas y activistas que salían huyendo de otras entidades. A casi un año de que se publicara la Ley de Protección Integral para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, el Mecanismo está en proceso de construcción; no se ha logrado instalar por varias razones que bien explica en su columna "Miradas de Reportero", el experimentado periodista Rogelio Hernández López, quien además ha acompañado procesos para construir leyes de protección en varias entidades del país. A esta reflexión me sumé hace unos días en el programa de la Defensoría de las Audiencias de Radio Educación, a invitación de otro experto reportero, Gerardo Albarrán de Alba, donde comentaba yo la urgencia de institucionalizar este Mecanismo que dicho sea de paso, nunca ha dejado de atender ningún caso, porque yo he sido como periodista, integrante del Grupo Consultivo encargado de hacer las evaluaciones de riesgo y petición de medidas de protección. Por eso es importante darle certeza a este mecanismo de la ciudad, porque ha sido efectivo y además de brindar protección cautelar, ha dado apoyos sociales y de capacitación a las personas peticionarias, sin importar su origen y procedencia. El Mecanismo capitalino ha servido incluso de modelo para otras entidades y la misma Ley es una buena ley, que puede y debe mejorarse claro, pero que puede también dar luz a otras iniciativas que se discuten actualmente en los estados de México, Michoacán, Querétaro y Guanajuato.