martes, agosto 02, 2016

La protección de Periodistas en CDMX

Pensar que el asesinato de Rubén Espinosa puso fin a la idea de que la Ciudad de México era el "oasis" para proteger periodistas en México no es del todo cierto, pero si fue un hecho que mostró que todos y todas nos confiamos de más. Desde hace varios años la capital del país se encuentra en los primeros lugares en agresiones contra el ejercicio profesional del periodismo, donde grupos sociales y fuerzas policiales son las que más atentan contra la integridad de quienes tienen la tarea de informar. En la Ciudad de México opera desde 2011 el primer Mecanismo de Protección, anterior incluso al Mecanismo Federal, el problema es que no existía una ley que le diera orden y es aún hoy, un Convenio de Coordinación Interinstitucional que ha brindado atención a más de 80 casos de agresiones y situaciones de riesgo de periodistas y personas defensoras de Derechos Humanos; en muchos casos colegas y activistas que salían huyendo de otras entidades. A casi un año de que se publicara la Ley de Protección Integral para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, el Mecanismo está en proceso de construcción; no se ha logrado instalar por varias razones que bien explica en su columna "Miradas de Reportero", el experimentado periodista Rogelio Hernández López, quien además ha acompañado procesos para construir leyes de protección en varias entidades del país. A esta reflexión me sumé hace unos días en el programa de la Defensoría de las Audiencias de Radio Educación, a invitación de otro experto reportero, Gerardo Albarrán de Alba, donde comentaba yo la urgencia de institucionalizar este Mecanismo que dicho sea de paso, nunca ha dejado de atender ningún caso, porque yo he sido como periodista, integrante del Grupo Consultivo encargado de hacer las evaluaciones de riesgo y petición de medidas de protección. Por eso es importante darle certeza a este mecanismo de la ciudad, porque ha sido efectivo y además de brindar protección cautelar, ha dado apoyos sociales y de capacitación a las personas peticionarias, sin importar su origen y procedencia. El Mecanismo capitalino ha servido incluso de modelo para otras entidades y la misma Ley es una buena ley, que puede y debe mejorarse claro, pero que puede también dar luz a otras iniciativas que se discuten actualmente en los estados de México, Michoacán, Querétaro y Guanajuato.

No hay comentarios.: